Diario Sur

Cinco guerreras contra el cáncer entre las olas

Yolanda Preciados, Patricia Alonso, Susana Laguarda, Carmen Peláez y Marian Santiago, ayer. :: ñito salas
Yolanda Preciados, Patricia Alonso, Susana Laguarda, Carmen Peláez y Marian Santiago, ayer. :: ñito salas
  • La ruta en un velero se ha programado como demostración de superación y de que la vida continúa tras padecer un cáncer

  • Un quinteto de mujeres que han superado un tumor hace escala en Málaga en su travesía hasta Martinica

El velero 'Cannonball' está tripulado por cinco mujeres que nunca se dan por vencidas. Tras enfrentarse a la dura batalla que supone padecer un cáncer han logrado la victoria. Son un ejemplo de que después de sufrir un tumor queda mucha vida por delante. Con la finalidad de demostrar sus ganas de vivir y de que la enfermedad quedó atrás, Patricia Alonso, Marian Santiago, Yolanda Preciados, Susana Laguarda y Carmen Peláez, con edades comprendidas entre los 37 y los 57 años, se enfrentan al desafío de cruzar el Atlántico ejerciendo de tripulantes en un velero para arribar a la isla Martinica. El barco en el que viajan estas cinco guerreras hizo escala ayer en el puerto de Málaga, procedente de Valencia. Este quinteto de valientes forma parte del Reto Pelayo Vida (#RetoPelayoVida) contra el cáncer.

Las cinco tripulantes fueron seleccionadas entre 90 mujeres que habían padecido un tumor. Uno de los requisitos era tener una buena forma física. Antes de ser elegidas fueron sometidas a una prueba de navegación de 40 horas seguidas entre Valencia y las islas Baleares, donde se vinieron arriba y se enfrentaron a un temporal que fue su bautizo entre las olas, explicó Yolanda Preciados, natural de Pamplona y residente en Mijas. Esta empresaria, de madre malagueña, ha sufrido un cáncer de útero; sus cuatro compañeras han tenido un tumor de mama. «Es una experiencia muy bonita. Estoy contenta de formar parte de la tripulación. Lo que queremos destacar es que hay vida después del cáncer. El año pasado estaba en tratamiento de quimioterapia y ahora estoy a punto de cruzar el Atlántico en un velero», indicó Yolanda Preciados.

Las cinco tripulantes disponen de la ayuda de dos regatistas olímpicos españoles que las acompañan: Iago López-Marra y Diego Fructuoso, que es el jefe de la expedición. También hacen la travesía el dueño del velero, un médico y dos periodistas. El 'Cannonball' es pilotado por las cinco mujeres que han padecido un cáncer. Intercalan un turno de trabajo de tres horas con otro de descanso también de tres horas. Además, tienen seis horas para dormir seguidas. Mientras una está en el timón, otra se encarga del control de las velas; las tres restantes descansan hasta que les toca dar el relevo.

El velero partió ayer tarde del puerto de malagueño rumbo a Tenerife, adonde está previsto que llegue el día 13. El barco saldrá de la isla tinerfeña el 16 de noviembre. El objetivo es cruzar el Atlántico en 14 días y atracar en Martinica el 30 de noviembre. En su estancia en Málaga fueron objeto de un reconocimiento médico por profesionales de Quirónsalud, servicio médico oficial de este reto trasatlántico. Las cinco tripulantes recibieron una bandera de Málaga de manos de la vicepresidenta segunda de la Diputación Provincial, Ana Carmen Mata, y de la directora técnica del área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Málaga, Mar Torres. Junto a ellas estuvo el gerente de los hospitales Quirón de Málaga y Marbella, Tomás Urda.

La importancia del deporte

La travesía desde Valencia no fue fácil. Hubo un fuerte viento, olas muy grandes y mucho frío. «No me imaginaba que el Mediterráneo se movía tanto», comentó Marian Santiago, que es sargento de Tráfico de la Guardia Civil. «El deporte era la base de mi vida. Como estaba fuerte he podido soportar mejor el tratamiento», explicó. También es guardia civil la cabo primero Susana Laguarda, que trabaja desde hace 16 años como escolta en la Casa Real. «Una vez superado el cáncer, mi próximo objetivo es quedarme embarazada», afirmó

Carmen Peláez, médica de familia en Madrid, es la que cuenta con más experiencia marinera de las cinco, ya que practica la vela y el piragüismo. «Desde que vi que anunciaban esta travesía supe que yo encajaba en ella», significó. Por su parte, la bióloga Patricia Alonso aporta el conocimiento de haber viajado en el buque oceanográfico Hespérides y de haber estado en la Antártida. «No dudé en participar en esta aventura para demostrar que después del cáncer se pueden hacer muchas cosas y superar retos como este», precisó.