Diario Sur

En la brecha más allá de los 65

Ángel Rodríguez, Baltasar Navarro, José Picazo y Sentob Bendodo
Ángel Rodríguez, Baltasar Navarro, José Picazo y Sentob Bendodo / S. Salas/ A. Cabrera/ P. Hérvele
  • A veces por necesidad pero en la mayoría de los casos por pura vocación y entrega al oficio, en España hay casi 160.000 personas que siguen al pie del cañón a pesar de la edad. Este es el ejemplo de cuatro veteranos

La jubilación no tiene por qué representar un retiro dorado para todo el mundo. Que se lo pregunten si no a algunos de los 159.204 trabajadores españoles por encima de los 64 años que tiene registrados la Seguridad Social y que siguen en la brecha a pesar de que en algunos casos superan ampliamente la edad de pasar a la retaguardia y disfrutar de todo lo conseguido en sus profesiones. Cierto es que algunos de ellos siguen al pie del cañón por pura necesidad, pero en la mayoría de los casos esa decisión de mantenerse en la primera línea tiene más que ver con una vocación inquebrantable y una entrega sin fisuras a su oficio. Sucede sobre todo en profesiones que no representan una importante carga de trabajo físico y que están más relacionadas con la actividad intelectual.

Hoy, en pleno debate sobre el futuro de los pensionistas, el Gobierno ha dejado la puerta abierta a la posibilidad de hacer compatible el cobro del 100% de la pensión con el empleo, con el único requisito de haber llegado a la edad ordinaria de la jubilación, es decir, los 65 años. En la actualidad esta opción ya se da, aunque por el momento sólo es posible hacerlo percibiendo el 50% de la pensión.

Pero más allá de este tipo de anuncios, existen casos en los que las ganas de seguir en activo van mucho más allá de la necesidad de hacer cuentas. Es el caso de estas cuatro historias que recoge SUR, y que presentan a cuatro profesionales –un médico, un empresario, un economista y un abogado– que han decidido seguir en la brecha por una cuestión pura de vocación.

El doctor Ángel Rodríguez Cabezas, Baltasar Navarro, José Picazo Dios y Sentob Bendodo siguen cumpliendo a diario con sus obligaciones laborales a pesar de la edad que figura en el DNI. Porque los cuatro presumen de una vitalidad y una energía suficientes como para restar alguna década a esa cifra que nada tiene que ver con la del documento. La otra, la importante, es la que los pone a la altura de otros colegas que por fecha de nacimiento aún están lejos de colgar las botas. Ellos las llevan puestas.

Con amplias trayectorias a sus espaldas, estos cuatro veteranos han ejercido el grueso de su profesión en Málaga y no se plantean, en absoluto, el retiro. En tres de los casos, además, los profesionales cuentan con la tranquilidad de que el relevo generacional está más que asegurado de la mano de sus hijos y todos se mantienen en activo y actualizados a pesar de que en sus respectivas profesiones estar al día representa un esfuerzo extra que están dispuestos a asumir por amor al oficio. A esa entrega sin fisuras se suma, por último, el ‘plus’ de la experiencia, una mochila de conocimientos impagable que los convierte, a los cuatro, en los primeros de la fila. Ése es el motor.