Diario Sur

Piden hasta 18 años de prisión a tres acusados de un secuestro por una deuda de 4.500 euros

  • El fiscal sostiene que retuvieron en una casa de la capital durante dos días a un hombre, al que golpearon y aplicaron descargas eléctricas

Treinta horas de secuestro bajo amenazas, agresiones y descargas eléctricas. Y todo, por una deuda de 4.500 euros. Es la conclusión a la que ha llegado el Ministerio Fiscal, que pide penas de hasta 18 años de prisión para tres hombres que hoy se sentarán en el banquillo de los acusados tras ser denunciados por la víctima, a la que ellos mismos habrían liberado tras robarle lo que llevaba encima.

Los hechos sucedieron el 6 de julio de 2013. Según las conclusiones provisionales del fiscal, uno de los procesados contactó a medianoche con la víctima en la calle Manuel Altolaguirre, en Málaga capital, y le reclamó una deuda relacionada con el tráfico de estupefacientes.

Tras ello, el acusado contactó con otro de los ahora procesados, quien acudió al lugar en un coche en el que se desplazaron hasta la barriada malagueña de García Grana. Allí, siempre según el escrito del Ministerio Público, presuntamente ataron de pies y manos a la víctima con bridas de plástico y le arrebataron 200 euros en efectivo, dos teléfonos móviles, las llaves de dos vehículos y las de una vivienda, que amenazaron con quemar si no saldaba la deuda.

En García Grana

Durante el tiempo que estuvo allí retenido, el denunciante recibió golpes y descargas eléctricas en las piernas, según contaría dos días después a la policía, tras ser liberado por los supuestos captores. La víctima sufrió erosiones en muñecas y tobillos por las bridas, además de una lumbalgia provocada por las horas de inmovilización.

El juzgado ordenó a la policía que registrara los domicilios de los sospechosos. En el de uno de ellos, encontraron una granada de mano de fabricación yugoslava «en perfecto estado de funcionamiento», según destaca el Ministerio Público. No en vano, tuvo que ser desactivada por especialistas del Tedax de la Policía Nacional. En esa vivienda también hallaron 1.550 euros en efectivo y 28 cartuchos.

En el piso de otro de los acusados, los agentes encontraron 17 teléfonos móviles de diferentes marcas, 455 euros y 267 gramos de hachís. Al descubrir que estaban registrando su casa, entregó a uno de sus supuestos cómplices una bolsa con siete kilos de hachís valorados en 38.984 euros. Este último lo escondió en el domicilio de su abuelo, quien, al sospechar de su contenido, se lo entregó a la policía, siempre según el escrito del fiscal.

Por último, en el tercero de los domicilios, los investigadores hallaron un arma de fuego con el número de serie eliminado y una pistola-llavero que imitaba a un mando a distancia. También había medio centenar de cartuchos, 71 gramos de hachís y 2.080 euros.

El fiscal pide para dos de los acusados penas de 18 años de cárcel, respectivamente, por los supuestos delitos de detención ilegal, robo con violencia, tráfico de drogas y depósito de armas de guerra (por la granada intervenida), a los que se suma una falta de lesiones. Para el tercero de los procesados, solicita 17 años y medio, ya que no le imputa depósito de armas de guerra, pero sí dos delitos de tenencia ilícita de armas.

Asimismo, el representante del Ministerio Público les reclama que indemnicen a la víctima con 420 euros por las lesiones sufridas y con 200 euros más por el dinero en efectivo sustraído.