Diario Sur

Adolfo Arjona: «Nuestra identidad es nuestra mayor fortaleza»

Arjona presenta el programa local ‘La Tapadera’ y el nacional ‘La noche con Adolfo Arjona’.
Arjona presenta el programa local ‘La Tapadera’ y el nacional ‘La noche con Adolfo Arjona’. / FRANCIS SILVA
  • Cope Málaga celebra su medio siglo con una serie de actos y es la anfitriona de la convención nacional de directores y directivos de la cadena

A través de su antena se han escuchado las voces de Paco Fadón, Antonio Guadamuro, Paco Cañete, Diego Gómez, María Teresa Campos o Paco Javier Bueno. Cope Málaga, que nació como Radio Popular, acaba de cumplir medio siglo como fiel compañera de los malagueños en el dial (hoy se puede oír en el 89.8 y 93.4 de FM y el 882 de Onda Media, junto a ello cuenta con las emisoras musicales Cadena Cien, en el 89.4 de FM y Megastar, en el 97.1 FM). Desde hace veinticuatro años la cadena es dirigida en la provincia por el periodista cordobés Adolfo Arjona, lo que le convierte, como él recuerda, en el decano de los directores de medios malagueños. Estos días ejerce de anfitrión de los directores de toda España y el ‘staff’ directivo de la cadena a nivel nacional, que se reúnen en el hotel Málaga Palacio.

– ¿En qué momento se encuentra Cope Málaga?

–En el mejor. Estamos en un momento dulce por dos factores. El primero y más importante es que el equipo de Cope Málaga aúna veteranía y juventud y es, sin duda, el mejor equipo de radio que he dirigido en los 33 años que llevo al frente de emisoras. El segundo es que a nivel nacional tenemos un gran equipo con Carlos Herrera liderando la parrilla, Ángel Expósito, Juan Pablo Colmenarejo,... que hacen que sea el mejor momento programático de la Cope.

–Han reforzado ustedes la apuesta por lo local con Cope Más Málaga en el 93.4 de FM.

–En Málaga hace cuatro temporadas que me dieron el visto bueno para hacer una programación más local porque creo que tiene hueco en el mercado. ¿En ese río hay muchos peces? No, desde el punto de vista de la audiencia y los anunciantes, pero no hay pescadores.

–¿Cuántas horas diarias de programación local produce Cope Málaga?

–Siete horas diarias, de 12 a 19 horas de lunes a viernes, y con voluntad de ampliarla.

–Entre los actos para conmemorar este medio siglo han celebrado un concierto conjunto de la Orquesta Sinfónica y la Filarmónica de Málaga y una maratón de cincuenta horas de radio. ¿Cómo fue esa experiencia de dos días ininterrumpidos de radio?

–La experiencia ha sido muy cansada, pero espectacular y muy positiva. Volver a escuchar a Antonio Guadamuro decir que son las 12 de la noche en un reloj Orient y que esto es el ‘Búho musical’ fue muy emocionante.

–¿Qué eventos quedan aún pendientes?

–Vamos a hacer un concierto del grupo Elefantes en el Teatro Cervantes el 14 de noviembre; hemos presentado este miércoles el libro ‘50 años de radio’; haremos algo especial el día del alumbrado navideño; habrá un concierto el 23 de diciembre en la Catedral de Málaga; y la edición de los premios Más tendrá un marcado carácter del cincuentenario de la emisora.

–Cincuenta años de radio dan para mucho, pero si tuviera que elegir algunos sonidos referentes a hechos locales de este medio siglo, ¿con cuáles se quedaría?

–Tres sonidos. Las inundaciones de Málaga de 1989 y el papel de la radio como una compañera ineludible; el asesinato de Martín Carpena; y al general Zorzo de La Legión en Bosnia llorando como un niño cuando le pusimos ‘El Novio de la Muerte’ cantado por los legionarios un Jueves Santo pasando por la plaza de la Constitución, fue emocionante.

–Estos días se celebra en Málaga la XXXIV edición de la convención anual de directivos de Cope, ¿qué asuntos van a tratar?

–Será una convención en la que estarán desde el presidente, el consejo de administración, el ‘staff’ directivo, todos los directores de toda España y sus parejas, y van a compartir jornadas de trabajo y una agenda de ocio. Son jornadas para compartir experiencias, chequear nuestra situación y los planes para la temporada siguiente.

–¿Qué ha aportado Cope a Málaga en estos cincuenta años?

–Una opción más de radio, una manera concreta de ver las cosas. Los críticos de Cope se empeñan en descalificarnos diciendo que somos la radio de los curas. Yo he trabajado un año en Onda Cero, casi ocho años en la SER y el resto en la Cope. Yo no me he sentido más libre que trabajando en la Cope. La fortaleza de la Cope está en su identidad, con la que puedes estar de acuerdo o no, pero el oyente sabe que cuando pone la Cope no está al albur ni del pensamiento político, ni del pensamiento económico; tiene una identidad propia, eso es de una fortaleza inexpugnable. Eso es lo que en la crisis ha conseguido que la cadena no haya tenido que hacer ningún ERE, lo único que hicimos fue lo que se llama un plan social a la alemana:los trabajadores le prestamos dinero a la Cope para ir tirando y que no despidieran a nadie, y este año ya se ha anunciado que ese préstamo empieza a devolverse.

–¿Cómo ha sido la relación de las instituciones, organizaciones sociales, económicas y sociales con Cope Málaga en estos años?

–He observado una enorme evolución en su relación con Cope Málaga. Yo vine a una emisora que no era respetada, hoy Cope Málaga es una radio respetada en esta ciudad.

–La radio ha resistido la aparición de nuevos soportes y la irrupción de las nuevas tecnologías, ¿cuál es su éxito?

–La autenticidad. A diferencia de la televisión, la radio es de verdad y eso traspasa el transistor. Respecto de la prensa, que está en su particular cambio, el papel tiene que encontrar su sitio y ver cómo cohabita con lo digital. Nosotros nos hemos adecuado muy bien a lo digital, porque ¿qué diferencia hay entre escuchar la radio, cuya misión fundamental además de acompañar y entretener, es la instantaneidad respecto de Internet? Es el mismo palo: la instantaneidad, el tener la información de forma inmediata.

–¿Cómo se imagina la radio de medio siglo?

–Espero que no pierda la esencia de lo que es hoy: la radio que te acompaña cuando estás cocinando, indispensable en el coche,... esa compañera inseparable y leal.