Diario Sur

«No he perdido dinero, pero pasaba trece horas al día con un videojuego»

El caso de Luis es peculiar. No apostaba a juegos de azar pera desarrolló adicción al videojuego 'League of legends', basado en la competición de de dos equipos en diversos campos de batalla y modos de juego. Llegó a participar en competiciones internacionales y a ser uno de los mejores jugadores del país, un objetivo para el que dedicaba «doce o trece horas al día». Comenzó a jugar con 17 años y renunció a su vida familiar, a la carrera de piano y al gimnasio. «Ni siquiera tenía relación con mis padres. Llegaba a casa y me encerraba en mi cuarto. Hasta dejé de ir a clase algunos días con tal de quedarme jugando».

Ahora estudia Ingeniería del Software «pero tengo capado Internet por el tratamiento». Acude dos días a la semana a la asociación, uno de ellos junto a sus padres. «Mi vida era jugar, ni siquiera dormía bien. Un día mi madre me dijo que era insostenible, que no era normal pasar tantas horas así». Le ha confesado el problema a su novia, pero muchos de sus amigos «tienen la misma adicción y no lo reconocen».

Comparte terapia grupal con adictos a las apuestas deportivas y otros juegos de azar. «Aquí se escuchan cosas tremendas, pero tenemos la norma de que lo que se cuenta en la terapia se queda en la terapia». La psicóloga de la asociación añade otra: «No están permitidos los juicios de valor. Todos los que vienen aquí son unos valientes por reconocer su problema».