Diario Sur

Sueños que se hacen arte

Alumnas con el director, Arturo Ramírez, el profesor José Manuel González y George Kowazan
Alumnas con el director, Arturo Ramírez, el profesor José Manuel González y George Kowazan / Ñito Salas
  • Chicos y chicas de Secundaria del Cánovas del Castillo colaboran con George Kowazan en un gran mural que es una invitación a la paz

Sueñan en un mundo feliz, sin guerras ni pobreza. Sueñan con ser profesionales para poder ayudar a los demás. Sueñan en un mundo sin diferencias por motivos de raza o religión. Son niños y niñas de Secundaria del IES Cánovas del Castillo que han plasmado sus sueños en una obra de arte de la mano de George Kowazan. Inspirados en la célebre frase de Martin Luther King, ‘I have a dream’ (‘Tengo un sueño’) han dejado constancia de sus anhelos juveniles en un gran mural en el que este artista británico ha trabajado durante tres meses y que se puede contemplar en una de las fachadas situada en pleno centro del barrio de El Ejido, en la calle San Millán.

George Kowazan es un artista británico asentado en España desde hace tiempo, hasta que hace dos años llegó a Málaga. Ha sido profesor de Arte en Inglaterra y ya en España buscaba «dar un giro» a su actividad artística. Empezó con esculturas y mosaicos, hasta que una osteoartritis le impidió trabajar en esas disciplinas. «Aquí en Málaga hay muchos artistas, y muy buenos», dice, así que buscaba ser original y llega al tema de los retratos de personajes famosos, obras que expuso con el colectivo Aplama en el galería Barbadillo. Es así como conoce a José Manuel González, profesor de Plástica en el instituto.

Derechos humanos

Desde que llegó el curso pasado a este centro, José Manuel ya pensaba en hacer alguna intervención similar y cuando se lo propuso a George y éste le dijo que no cobraría por su trabajo todo fue mucho más sencillo. «La dirección y el claustro recibieron entusiasmados el proyecto; debatimos el diseño y se llegó al acuerdo de que la temática estuviera relacionada con los derechos humanos», explica.

Todos los alumnos presentaron sus propuestas, frases en las que expresaban sus sueños así como sus fotografías, de las que George eligió a los nueve que han quedado plasmados en el mural. La imagen tanto de Luther King como las de los niños y niñas están compuestas a partir de sus propias frases, en las que se recogen sus deseos de paz, concordia y esperanzas de futuro. José Manuel González quiere seguir adelante con el proyecto para convertir el centro en un «museo de pintura mural al aire libre», pero pagando a los futuros pintores, porque «hay que dignificar el arte».

Carmen Soledad González quiere ayudar a los niños como pediatra; Marian Satitou quiere ser informática y que no haya guerras; Sukaina Farchem sueña en un mundo en el que no haya diferencias sociales; a Antonia Sánchez le gustaría ayudar a los niños necesitados y Najda Satitou quiere que se acabe la pobreza en el mundo. Y estos, y otros muchos deseos, componen sus rostros en el gran mural.

El director, Arturo Ramírez, valora que el mural puede ser un referente para trabajar por la multiculturalidad y la coeducación, tan presentes en el centro. Y Jesús Miguel Relinque, precisamente profesor de multiculturalidad, valora el hecho de que el alumnado haya sido protagonista y considera fundamental que la obra «presente la diversidad como algo natural». Una idea que queda perfectamente plasmada en esos sueños expresados en los 19 idiomas que se hablan en el centro.