Diario Sur

Los jueces decanos reclaman un Pacto de Estado por la Justicia y la despolitización del CGPJ

Los jueces decanos, en la clausura del acto. :: fernando gonzález
Los jueces decanos, en la clausura del acto. :: fernando gonzález
  • Las Jornadas Nacionales echan el cierre con el reto común de «modernizar» el sistema y la petición de más presupuesto para hacerlo

No es un tema menor que el Gobierno de España haya estado en funciones durante los últimos diez meses. Del arranque formal de la legislatura dependen asuntos vitales que al final, de una u otra forma, terminan por afectar al ciudadano en su vida cotidiana. Uno de ellos tiene que ver con la Justicia y con los retos que tiene por delante, y así lo ven (y lo asumen) los jueces decanos de España -en representación de más de 2.000 colegas- que desde el pasado lunes han abordado en Málaga en unas Jornadas Nacionales esas líneas maestras que han de marcar desde ahora el ejercicio de la judicatura.

En el centro de estas demandas está el Pacto de Estado por la Justicia, un asunto que incluso consideraron ayer -día de hacer balance- como «urgente». El juez decano de Málaga, José María Páez, puso voz a la reclamación de los jueces decanos y consideró que es «imprescindible, para que España tenga una justicia del siglo XXI, que exista una hoja de ruta clara que indique dónde queremos ir y certifique la voluntad política de apostar por la modernización judicial».

Páez compartió estas reflexiones con los jueces decanos de Madrid y Barcelona, Antonio Viejo y Mercè Caso, respectivamente, y añadió que en este pacto consensuado «no se trata sólo de aprobar leyes, ya muy numerosas; sino de una nueva organización y de la suficiente dotación presupuestaria, hoy muy escasa».

De ese reto que queda pendiente no sólo depende el funcionamiento eficaz (y moderno) de la justicia, sino también la visión que los ciudadanos tienen sobre ella. En este sentido, Caso reclamó no sólo que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) «sea y parezca ajeno a cualquier influencia política», sino que «sea más contundente en la defensa de los jueces que reciben ataques por su labor». La juez decana de Barcelona garantizó que los jueces «ejercen su función con independencia», pero admitió que «la sociedad tiene una percepción de politización».

Para evitar cualquier velo de duda sobre el colectivo, Caso reclamó además «una regulación más clara del retorno a la vida judicial de los jueces que asumen cargos políticos para que no quede contaminada su apariencia de imparcialidad».