Diario Sur

EL CÍRCULO DE MONTERO

Montero, en el centro, ayer junto a parte de los integrantes de su candidatura. :: paula hérvele
Montero, en el centro, ayer junto a parte de los integrantes de su candidatura. :: paula hérvele
  • El candidato a liderar Podemos en Málaga presenta su lista, en la que incluye a activistas e independientes. Aboga por abolir la figura del secretario general y que haya una dirección coral

En su carrera para liderar Podemos en Málaga, Alberto Montero ha elaborado una candidatura en la que comparten protagonismo miembros activos del partido en la capital e independientes que simpatizan con la formación morada. Un particular círculo que el diputado nacional presentó ayer en el segundo día de la campaña interna cara a las primarias telemáticas que se celebrarán del 7 al 9 de noviembre para elegir al secretario general y a los miembros del consejo ciudadano municipal -la ejecutiva de la organización-.

De los veinte miembros de la candidatura 'Un Podemos para Málaga' activistas e independientes se reparten los puestos al cincuenta por ciento. Entre estos últimos se encuentran la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados, Belén Martínez; el abogado Eduardo López Abad; el presidente de la Carta Malacitana, Manuel Maeso; la ciberactivista Isabel María Aranjuez; la profesora e integrante del movimiento Marea Verde Nadia Bouadi o el economista y coordinador en Málaga de las últimas elecciones generales Giuseppe Quaresima. De los actuales miembros del consejo ciudadano va el abogado Fernando Jiménez.

Una candidatura «plural y abierta» en palabras de Montero, quien enfatizó que con el doble perfil de activistas e independientes se busca abrir el partido hacia la sociedad y reforzar la estructura interna.

Y es que el aspirante a liderar Podemos -los otros dos son el concejal de la capital Juan José Espinosa y la administrativa Margarita Reyes- fijó como gran objetivo preparar al partido en la capital cara a las elecciones municipales de 2019 con un proyecto fuerte internamente y abierto a la sociedad. En este sentido, defendió la necesidad de articular y coordinar «adecuadamente» el trabajo de los círculos sectoriales y territoriales ya que, a su juicio, en los últimos tiempos su papel se ha diluido.

El proyecto político y organizativo de Alberto Montero para Podemos pasa por la defensa de una nueva estructura organizativa en la que desaparezca la figura del secretario general -a la que él opta- y donde la dirección de la formación sea «coral y plural». Es lo que se ha dado en llamar 'el modelo Yagüe' -en referencia al parlamentario andaluz Juan Moreno Yagüe-, que rechaza la estructura piramidal y acaba con la secretaría general y la cúpula del partido, en favor de portavocías corales dentro de una organización horizontal. Esta propuesta es defendida a nivel andaluz por la parlamentaria Carmen Lizárraga, quien disputará el liderazgo del partido en Andalucía a Teresa Rodríguez.

Montero sostuvo que el modelo con la figura de la secretaría general que se definió en la asamblea fundacional de Vistalegre está caduco y tenía sentido cuando Podemos nació y había un ciclo electoral acelerado por delante y defendió que la nueva propuesta, con direcciones corales, trata de anticipar lo que resultará de la próxima asamblea general, donde se deberá definir la estructura de la organización «para tiempos menos convulsos electoralmente».

María Aldama, número dos de la lista, subrayó que en el nuevo modelo de organización en Málaga el municipalismo impregnará todas las áreas de funcionamiento de partido. Mientras que Belén Martínez, otra de las candidatas, remarcó que el proyecto político de 'Un Podemos para Málaga' está basando en una apertura del partido hacia la sociedad, la lucha por la feminización de la política, la atención a los derechos sociales (lucha contra el paro, la exclusión, la pobreza y la falta de vivienda), la atención a la diversidad y la defensa de un cambio del modelo productivo de la ciudad.