Diario Sur

Cierra Rayuela Idiomas

Juan Manuel Cruz, en Rayuela Idiomas.
Juan Manuel Cruz, en Rayuela Idiomas. / C. Moret. Archivo
  • El establecimiento deja la plaza de la Merced después de 27 años y se integra en la librería matriz de la calle Cárcer

El correo electrónico acaba de servir en bandeja de entrada una noticia triste: Rayuela Idiomas cierra sus puertas. Después de 27 años en la plaza de la Merced, el establecimiento se integra en la librería matriz de la calle Cárcer. El traslado se hará efectivo el próximo 1 de noviembre, un día después de que la ciudad pierda otro comercio tradicional indispensable en la cultura malagueña de las últimas décadas: Discos Candilejas.

“El sábado a las dos de la tarde cerraremos. Da pena, porque es mucho tiempo, mucho esfuerzo y mucha ilusión, porque en los últimos cinco años además habíamos ampliado nuestra oferta cultural con cuentacuentos y pequeñas representaciones teatrales... Pero no queremos plantearlo como algo negativo”, aporta Juan Manuel Cruz, responsable del establecimiento, un clásico en la escena cultural malagueña.

Inaugurada en 1981 y Premio Nacional de Librerías en 2005, Rayuela abrió sus puertas primero en la calle Cárcer, después amplió su presencia con Rayuela Idiomas en la plaza de la Merced y entre 2001 y 2006 gestionó la librería del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga. Ahora toca plegar las velas. “No podemos competir con un negocio como Amazon, que por otra parte presta un servicio estupendo. Lo que pasa es que se trata de una multinacional que tributa al 3% en Luxemburgo. Nos gustaría que tributase aquí. Es un trato desigual y en el sector del libro de idiomas se nota especialmente, porque son en muchos casos libros importados y los importadores marcan los precios”, explica Cruz.

Además, el responsable de Rayuela no se olvida del entorno más cercano a la hora de presentar el escenario que ha llevado a tomar la decisión de mudar Rayuela Idiomas a la librería de la calle Cárcer. “Teníamos muchas esperanzas con la remodelación de la plaza de la Merced, porque la reforma de la calle Cárcer se ha notado mucho y para bien en la librería que está allí. Sin embargo, con la remodelación, la plaza de la Merced se ha convertido en un bar gigantesco, incluso la remodelación del mercado ha ido en ese sentido. Comprendo que vivimos del turismo en primera instancia, pero me parece que se está descompensanda excesivamente esa oferta”, lamenta Cruz.

“Ante la suma de todas estas circunstancias, hemos optado por la sensatez, que es lo que se está viendo en todo el sector. La tónica de la mayoría de los libreros es que parece que se ha frenado la caída en la venta. En Cárcer incluso ha habido un pequeño incremento, en buena medida, debido a la remodelación de la calle, además de abrir de manera ininterrumpida desde hace cinco años. Todo eso ha hecho que nos replanteemos la situación”, añade Cruz.

“El local lo dejamos, pero la especialidad de Idiomas sigue vigente, la trasladamos a un espacio propio dentro de la librería de la calle Cárcer, donde vamos a prestar el mismo servicio y la misma ilusión”, acota el librero antes de glosar: “Estamos actuando acorde con lo que entendemos que puede ser la supervivencia del sector: ampliar servicios y reducir costes de una manera razonable”.