Diario Sur

Bancosol busca 5.300 voluntarios para la quinta edición de la Gran Recogida

Recogida de alimentos realizada el año pasado. :: francis silva
Recogida de alimentos realizada el año pasado. :: francis silva
  • La entidad espera alcanzar los 700.000 kilos para atender a más de 49.000 beneficiarios, una cifra que baja, pero que aún es «alarmante»

Los indicadores económicos apuntan a que los peores años de la crisis han quedado atrás. Pero en muchos hogares malagueños su propia crisis continúa. El desempleo y otro tipo de problemas siguen azotando a miles de familias que aún precisan de la ayuda de las ONG para mantenerse a flote. De hecho, el Banco de Alimentos de Málaga sigue atendiendo a más de 49.000 personas a las que facilita alimentos para garantizar que tengan un plato que llevar a la mesa. La cifra queda lejos de los 55.000 que atendía hace un par de años, pero sigue siendo «alarmante», según estiman desde la entidad.

Muchos de esos usuarios son niños. Por eso, desde Bancosol no bajan la guardia y la entidad sin ánimo de lucro afronta ya la quinta edición de la Gran Recogida en Málaga, una cita solidaria para la que necesitan a 5.300 voluntarios y en la que, este año más que nunca, se enfrentan al reto de mantener la colaboración de los ciudadanos.

«Después de varios años pidiendo a los malagueños un esfuerzo para que aporten su granito de arena como voluntarios o con sus donaciones nuestro trabajo ahora tiene que ser doble para que los ánimos no desfallezcan; tenemos que hacer llegar a la ciudadanía que desgraciadamente la Gran Recogida es aún necesaria porque hay muchas familias que todavía no se han recuperado, tenemos que seguir apoyándolas», señala Manuel Alarcón, coordinador de la Gran Recogida en Málaga.

La Gran Recogida se celebrará en toda España los días 25 y 26 de noviembre. Alarcón explica que, aunque la cifra de establecimientos colaboradores aún no está cerrada, esperan superar en toda la provincia las 348 tiendas del pasado año, pertenecientes a una quincena de marcas de alimentación que colaboran con esta iniciativa. Los 5.300 voluntarios serán los encargados de recoger las donaciones de los ciudadanos en los puntos de venta y de trabajar en el proceso de clasificación de la comida, que suele durar varias semanas después de que finalice la campaña.

Para esta gran cadena altruista que mueve toneladas de alimentos -el año se alcanzaron los 642.000 kilos de comida- Bancosol cuenta además con el apoyo de empresas privadas de logística que se encargan transportar las donaciones desde los supermercados hasta su nave en el Polígono de Trévenez e incluso de almacenarlo hasta su clasificación.

En cuanto a los productos que se recogerán, se mantiene la misma lista de la compra: productos no perecederos como legumbres, aceite, leche, latas de conserva -tanto de vegetales como de pescado y carne- y con una especial atención a los productos infantiles, como latas de leche adaptadas, potitos o cereales.

Después de su clasificación, Bancosol repartirá periódicamente lo recogido entre las 208 asociaciones con las que colabora, que serán las que hagan llegar la comida directamente a los beneficiarios. Es el punto y final de una campaña que ya se ha convertido en una cita fija en el calendario solidario.