Diario Sur

La ruta empresarial tranquila de un senderista incansable

No se considera un emprendedor, y menos hace 26 años. Hijo de director de hotel, y de familia vinculada al negocio turístico, su lugar bajo el sol como empresario le llegó, como la paternidad, algo tarde escalando primero ocho años como camarero «a piñón fijo» en EE UU hasta crear un rentacar pionero en la Costa del Sol. La tecnología va en la misma mochila que sus años americanos cargaron de profesionalidad: «Ser simpático y amable conllevan también ser eficiente en el trabajo». La calidad en la atención al cliente la martillea como lema de la casa a sus 50 empleados. Su familia le echa el freno a su ruta como empresario, pero devorar senderos y cumbres de la provincia es la obsesión incansable en su tiempo libre.