Diario Sur

«Está mal que lo diga, pero soy una persona a la que le compraría un coche usado"

  • Tras ocho años como camarero en EE UU, José Amós regresó para crear una empresa de alquiler que en 20 años ha pasado de 36 coches a 4.000

No veía su sitio y estudiar no le gustaba, pero acabó siendo un hombre hecho a sí mismo, primero como camarero en EE UU y luego como empresario que supo ver en Internet una poderosa herramienta. El bucle tecnológico le atrapó de nuevo hace tres años, cuando impulsó Bono médico, una web que ofrece acceso a prestaciones médicas y quirúrgicas. La idea de tres hermanos Ruiz Solanes -Ángel, Ladislao y Francisco- le gustó, y cumplía sus condiciones: negocio local y mercado global.

-¿Hasta dónde llegó como estudiante?

-Estudiar no me gustaba y decidí probar suerte fuera. Había empezado Turismo, sólo un año, pero un desastre. No iba a clase. Me fui a EE UU y llegué con una mano delante y otra detrás, pero trabajo sí que hay. Empecé en restauración. También me saqué la licencia de piloto, pero cambió la legislación en España y no me sirvió de mucho. Con los años, llegó un momento en que tenía que decidirme, si quedarme o volver después de ocho años. Era 1998. Se me planteó con unos socios montar un rentacar y lo monté. Luego les compré su parte y me quedé solo.

-¿Amigablemente?

-Al final sí. Llegamos a un acuerdo. Lo cerramos en notaria. Ya veía la fuerza de Internet y vi una brecha. Coincidió con el inicio de Google. Eran finales de los 90, la época de Terra, Altavista, Yahoo. Con Internet vi una brecha que me podía situar entre los grandes del sector. Yo iba a Fitur, World Travel, a Londres, y veía que no podía competir. Internet me permitió un nicho de mercado, captando el cliente en origen. Siempre había visto que las grandes operadores -Tui, Thomson se llevaban beneficios suculentos y entrabas por su aro o no había nada que hacer. Aquí te matabas a trabajar y cuando te llegaba un cliente inglés o alemán, el beneficio se quedaba en su país. ¿Por qué un andaluz no puede captar en origen con las nuevas tecnologías? Poco a poco empecé a montar con personal malagueño un marketing on line. Todos los chavales que trabajan conmigo son de Málaga, tanto en Málagacar como bonomédico.

-¿Cómo fueron los comienzos?

-Era dificilísimo, perdíamos dinero, incluso alquilando los coches por cantidades irrisorias. En el 2000, dos años después, monté una página web y ahí empiezo con los recursos que me quedaban Málagacar.com era un dominio que estaba libre. En aquella época era fácil.

-¿Fue el primero?

-No. De los primeros sí. Había algún otro. En Fuengirola, Dragoncar, Carambacar. No fui el primero. Si no empiezo con Internet hubiera quebrado. Tajantemente lo digo. No estaría aquí. Internet me dio la posibilidad de competir con quienes lo hacen también muy bien. Anuncio mi web en el portal Andalucía.com y me empiezan a llegar clientes. Ahora es dificilísimo. Tienes que tener personas muy cualificadas. El empezar pronto te permite reinvertir en un equipo propio, bien remunerado. Tienes que competir con empresas que posicionan páginas, gente buenísima haciendo páginas.

-¿Al mes cuánta gente movía?

-No sé. Con decirle que tenía 36 coches.

-¿Y ahora?

-Unos cuatro mil, pero tengo una competencia feroz. En el aeropuerto calculo que hay más de 30.000, seguro. Málaga será la segunda o tercera provincia de España en esta actividad.

-¿Es compleja la gestión?

-No especialmente. Compramos casi todos los coches en Málaga, los arreglamos aquí, el mantenimiento. Todo lo que genera deja beneficio en Málaga. Recursos y personal de Málaga. Eso lo veo lo más importante. Aquí hay capacidad para hacer lo que se pueda hacer en Liverpool o Londres, incluidas las mejores aplicaciones web o diseño de páginas. Cuando vas a los portales ves alojamiento y restauración. Parece como si el rentacar no existiera. Estamos discriminados. Sólo en el IVA, el taxi está en el 10 y nosotros en el 21. El trato al rentacar está discriminado en el aeropuerto.

-Pero tienen ventajas en el impuestos de matriculación

-Sí, pero la mayoría están exentos por bajas emisiones.

- Cuando llega a los concesionarios le pondrán alfombra roja...

-No crea. Aprieto muchísimo. Creo que mi competencia compra más barato, pero claro si tienes una que compra de 30.000 coches, si eres un Avis o un Hertz, en los que los fabricantes tienen participación.

-¿Por qué se decide a abrir su propio negocio, para dar salida a sus coches?

-Para defenderme. Intentar que no me coman los grandes.

-¿Cuál es la media de uso?

-A los dos años. Antes era menos, pero eso hace tiempo que se acabó.

-¿Cuál es el perfil de cliente en Málaga?

-En Málaga hay un tema que es el turista residencial que tiene su casa en lugares de acceso complejo. Tirar de taxi es caro. El coche de alquiler es asequible. Tendremos los precios más bajos de España. Mantener un coche no salen las cuentas y siempre tienes uno nuevo. Esto es como todo. Si lo haces cada día mejor, precios competitivos, el cliente te premia volviendo. Nunca puedes confiarte. Dar siempre el mejor servicio, flota renovada, limpia. No hay alternativa. Si a un señor tiene un problema tienes que ocuparte, tiene un avión que coger, una familia.

-¿Cuál es el gasto medio en alquiler de coches?

-Bajísimo. Por menos de 100 y hasta por 60 se puede tener un coche una semana

-¿Cuánta gente puede estar moviéndose un día normal como hoy con sus coches?

-Está siendo un buen mes de octubre. Estamos como en septiembre, a un 90 por ciento. Tras el día de los santos, caerá. La salud de la Costa del Sol es el aeropuerto, que mantiene un crecimiento constante desde hace años, sin dientes de sierra. El 'brexit' puede hacernos sufrir.

-Los británicos son el pilar de la Costa. ¿También de su negocio?

-Sí. Si no el 70 si el 60 por ciento. Es para preocuparse.

-¿Cómo compite en esta tierra de gigantes y multinacionales?

-Los demás hacen lo mismo. El secreto es el mejor servicio. Mi experiencia fuera me vino bien. Me ayudó que al cliente hay que cuidarlo, y hacerlo con hechos no con palabras.

-Las grandes actúan en todo el territorio, lo que facilita la recogida y entrega de coches... Es una desventaja para usted.

-Ya. En mi caso, me casé tarde y tengo cuatro hijos y 49 años. La pequeña tiene dos años y ese es un razonamiento sólido. Yo no me muevo de Málaga. ¿De qué me valen más negocios si no puedo estar con mi familia? O los veo solo dos días a la semana. En mi esquema de valores eso no me entra. Intento ser lo más feliz posible. Tener un hijo no es tener un caniche que lo sacas a pasear.

-Así que descarta aventuras empresariales por no salir de Málaga.

-Sí. Ahora estoy con bonomédico.es, un proyecto en el que estamos cuatro socios. Eso nos permite desarrollar una actividad desde Málaga para toda España. Hemos empezado con medios muy limitados. Esto sí que es un 'joint venture ' desde cero, pero estamos consiguiendo algo sorprendente, casi 150.000 visitas al mes. Damos un servicio de compra de un bono de 39 euros podías ir a un especialista privado, para quien no tiene un seguro, o quiere una segunda opinión. Y hemos empezado con la cirugía estética y nos va pero que muy bien. Mamoplastia, rinoplastia, tema del pelo, miopía. .. Tenemos ya nueve personas trabajando. Unos captan a hospitales y médicos y también optimización de la página, posicionamiento, contenidos...

-¿Y la idea de Bono médico?

-No es idea mía. Mis socios tenían antes Sanisur, un seguro más convencional. Me propusieron esta idea y me pareció bien. Vimos sinergia, y uno de los socios es amigo. Bono médico crece mucho. En el último trimestre un 434 por ciento. Todavía creo que le falta un año o dos, pero ya estamos en beneficios. El que crea que esto es crear una web y empezar a vender la lleva clara.

-¿Nunca le tentó invertir en el ladrillo?

-Jamás me ha tentado. Los míos son negocios de poco a poco, de fidelizar. En el turismo no se gana tanto, pero no sufrió el palo de la construcción. En la Costa del Sol es más estable. El turismo inglés y alemán se ha mantenido, y cuando el español bajó, la Costa se adaptó. Europa nos ha dado una estabilidad. Es más barato un vuelo de Málaga a Londres que a Madrid o Barcelona. El turismo ahora tiene una parte prestada, es cierto. No sé que durará, pero no parece que las cosas cambien pronto en los países con problemas.

-Parafraseando el dicho americano, ¿es usted de esas personas a las que se le puede comprar un coche usado?

-Yo creo que sí. Está mal que lo diga yo, pero soy alguien al que se lo compraría.