Diario Sur

AUTOCARES OLMEDO

«Si la compañía sobrevivió a la guerra llegará al centenario»
La familia Olmedo, con Guillermo al volante, en uno de sus autobuses. :: salvador salas
La familia Olmedo, con Guillermo al volante, en uno de sus autobuses. :: salvador salas
  • La compañía de autobuses de Campanillas tiene ya a miembros de la cuarta generación trabajando

Con 7.000 pesetas compró su primer autobús Francisco Olmedo Gutiérrez, un agricultor malagueño que por problemas en los cultivos decidió buscarse otro medio de sustento. Aunque más que autobús, era un vehículo mixto que servía tanto para mercancías como para viajeros; con él empezó a realizar un servicio regular entre Málaga y Campanillas que costaba 0,95 pesetas. Corría el año 1926. Cuatro años más tarde, Francisco se construyó una cochera y su propia vivienda en unos terrenos donde todavía se encuentra la empresa. La azucarera de El Tarajal fue un empujón para su empresa, que se encargaba de transportar a los trabajadores. Pero llegó la guerra y luego la posguerra, que estuvieron a punto de dar al traste con el negocio. Hoy Guillermo Olmedo, que dirige la compañía que fundó su abuelo, reflexiona: «Si él fue capaz de sobreponerse a una guerra, ¿cómo no vamos a hacer nosotros que la empresa continúe?».

A diez años de cumplir un siglo, Autocares Olmedo sigue fiel a sus raíces aunque las cifras hayan crecido desde los tiempos del fundador. Con una flota de 35 autobuses y casi cuarenta empleados, su gerente cree que la principal singularidad de una empresa familiar es el «compromiso a largo plazo». Además, destaca que el personal «es también como de la familia». «Un conductor me dijo el otro día: 'Esto lo sufro como si fuera mío. He ido al colegio con vosotros, he estado trabajando aquí toda la vida...' Eso es una alegría», apunta.

En el equipo directivo de Autocares Olmedo trabajan a día de hoy cuatro descendientes del fundador, uno por cada rama familiar que ha continuado en el negocio -hay otra que se escindió y montó otra empresa de autobuses-. Las sucesiones, afirma Olmedo, se han producido «de manera natural».