Diario Sur

Se buscan diez peligrosos fugitivos británicos

  • El Ministerio del Interior y la Embajada de Reino Unido piden colaboración ciudadana para encontrar a estos delincuentes

  • Algunos de los sujetos, incluidos en la 'operación Captura', están acusados de abusos sexuales a menores, narcotráfico a gran escala o asesinato

La policía británica busca a diez de los fugitivos más peligrosos del Reino Unido. El director de Operaciones Internacionales de la Agencia Nacional Contra el Crimen de este país, Steve Reynolds, sospecha que algunos de estos delincuentes podrían vivir camuflados en las zonas más turísticas de España, entre ellas la costa malagueña: «La colaboración ciudadana es básica. Algunos viven sin salir de una casa, pero la mayoría hace vida normal y suelen pasar desapercibidos entre las comunidades de residentes extranjeros de las zonas con más visitantes».

Con el objetivo de obtener información sobre ellos, la organización Crimestoppers instaló ayer una gran pantalla en el paseo marítimo de Torremolinos donde proyectaron las imágenes de estos fugitivos durante todo el día. Esta acción coincide con el décimo aniversario de la campaña Operación Captura, puesta en marcha en 2006 y que hasta ahora ha logrado localizar y arrestar a 76 de los 86 delincuentes en búsqueda.

El director del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, Diego Pérez de los Cobos, y el embajador de Reino Unido en España, Simon Manley, coincidieron en destacar el carácter transnacional del crimen organizado y la necesidad de abrir líneas de cooperación entre los cuerpos policiales de los diferentes países. Por su parte, el fundador y presidente de Crimestoppers, Lord Aschcroft, aseguró que la Operación Captura «es una herramienta efectiva para localizar a individuos en busca y captura que huyen deliberadamente de la justicia. En el acto, que tuvo lugar ayer en el Hotel Meliá Costa del Sol de Torremolinos, también se abordaron los grandes retos comunes, como el terrorismo internacional, el tráfico de seres humanos o el narcotráfico a gran escala.

Entre los fugitivos señalados figuran Shane O'Brien, acusado de matar a un hombre en un bar; Jamie Acourt, uno de los principales miembros de un grupo de crimen organizado involucrado en el suministro a gran escala de cannabis; Jonathan Kelly, condenado por varios tribunales entre 2002 y 2010 con motivo de varios delitos de agresiones graves; Stephen Carruthers, sospechoso de abuso sexual a menores y fugado durante un permiso; Sarah Panitzke, acusada de conspiración para adquirir propiedades delictivas y miembro de un grupo criminal involucrado en el blanqueo de capitales, o Dominic McInally, cabecilla de una banda de narcotráfico que se embolsaba 1,2 millones de libras al mes.