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Absuelven a tres alumnos de la UMA acusados de 'hackear' un ordenador para aprobar

Absuelven a tres alumnos de la UMA acusados de 'hackear' un ordenador para aprobar
  • La Universidad mantiene el suspenso a los procesados ya que la sentencia considera probado que se cambiaron las calificaciones

Se han librado de la cárcel, pero no del suspenso. Tres jóvenes malagueños se han sentado en el banquillo acusados de ‘hackear’ un ordenador de la Universidad de Málaga (UMA) para alterar sus notas. La Fiscalía pedía para ellos penas que iban de los dos a los cuatro años de prisión. Aunque los tres han sido absueltos, la sentencia considera probado que se modificaron las calificaciones originales.

Los hechos, que tuvieron gran repercusión mediática por la detención de los estudiantes, se remontan al 19 de enero de 2012, cuando uno de los acusados «procedió a instalar» el programa ‘Caín y Abel’ en un ordenador del aula de laboratorio docente del Departamento de Matemáticas Aplicadas de la Escuela Politécnica Superior e Ingeniería Industrial de la UMA. Dicho ‘software’ permite captar las contraseñas que circulan en una red, siempre que el equipo informático esté encendido, y registra la actividad de éste, por lo que supone «una amenaza grave para la seguridad», según el fiscal, que imputaba a dos de los procesados –retiró la acusación contra uno de ellos en el juicio– tres delitos de revelación de secretos.

En su escrito de calificación, el representante del Ministerio Público relataba que este alumno eliminó la contraseña del administrador, desactivó el antivirus, cambió la IP de una fija a otra dinámica, «[...] y puso a trabajar el ordenador de manera que, tras varios días funcionando sin ser detectado, fue descubriendo y recopilando las contraseñas de los profesores».

La sentencia sólo considera probado que «procedió a instalar» el programa ‘Caín y Abel’, pero no que llegara a funcionar realmente y que captara las claves informáticas que se usaron para el cambio de notas, matiz que ha sido clave para alcanzar una resolución absolutoria. De hecho, el juez cree que un informe pericial sobre este extremo «hubiera sido esencial» para probar los hechos.

Cuentas ‘hackeadas’

Lo que sí queda acreditado es que entre el 7 y el 20 de febrero alguien se conectó a la red wifi de la secretaría de la Politécnica desde la cuenta de este mismo alumno y la tarjeta de red del ordenador portátil de un profesor, que había sido ‘hackeada’. A partir de ahí, usó las cuentas de correo de tres funcionarias de la secretaría para modificar notas de los tres acusados y de un amigo, al que desde el principio se consideró ajeno a la intrusión. A este último sólo le subió la nota del 7,5 al 8, mientras que el resto pasó del no presentado o el suspenso al aprobado en varias asignaturas.

Aunque la Fiscalía señalaba directamente a uno de los procesados, al que apuntaban los indicios recabados por la policía, el magistrado considera «factible» que cualquier persona con conocimientos técnicos pudiera haber usado fraudulentamente la clave de este estudiante, de ahí que todos hayan sido absueltos. «Debe recordarse que no sólo se cambiaron las notas de estos alumnos, sino también de otros», insiste el juez.

El fallo también refleja las contradicciones apreciadas en los testigos. Dos universitarios declararon haber escuchado en los pasillos de la facultad que los acusados «se cambiaban las notas» mientras que otro de los alumnos –el que subió del 7,5 al 8 en la calificación– afirmó que nunca oyó nada parecido. El juez también rechaza como prueba la confesión en comisaría de uno de los procesados, ya que después lo negó en el juicio.

Aunque la sentencia es recurrible, fuentes de la UMA han asegurado que no apelarán, ya que la resolución considera probada la intrusión y que las notas fueron modificadas, lo que confirma las calificaciones originales. Además, apuntaron que los acusados ya no son alumnos y no han obtenido en la universidad malagueña las titulaciones que entonces cursaban.