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Francisco Tinahones: «Las enfermedades que tratamos los endocrinólogos han crecido de forma brutal»

Tinahones es un destacado investigador en la endocrinología.
Tinahones es un destacado investigador en la endocrinología. / Sur
  • Presidente del comité organizador del 58.º congreso de endocrinología. «La única forma de atajar esta situación complicada pasa por conseguir un cambio de los estilos de vida de la población», asegura este experto

Málaga se convertirá desde mañana miércoles y hasta el viernes en el centro de la edocrinología y la nutrición de España. Unos 1.700 expertos participarán en un evento científico que tratará de los avances habidos en el campo de las patologías metabólicas y analizará la situación de unas enfermedades que son cada vez más frecuentes entre la población. El presidente del comité organizador del 58.º congreso de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, presidente de la Sociedad de Española de Obesidad y jefe de endocrinología de los hospitales del SAS de Málaga, Francisco Tinahones, alerta en esta entrevista de que las enfermedades que tratan los endocrinólogos han crecido de «forma brutal».

¿Por qué se decidió traer a Málaga este congreso?

Lo solicitamos hace dos o tres años y la junta directiva tuvo a bien que se celebrase en Málaga, en el Palacio de Ferias y Congresos. Siempre se buscan lugares donde haya grupos clínicos fuertes y la ciudad tenga accesibilidad. Los congresos son anuales. Contaremos con unos 1.700 participantes. Fundamentalmente, serán endocrinólogos, pero también habrá nutricionistas y algunos investigadores del área de endocrinología y nutrición.

¿Qué temas sobresalen de los que se abordarán en el evento?

Hablaremos de las patologías más prevalentes en nuestra especialidad: diabetes, tiroides, obesidad y otras enfermedades que tienen que ver con las hormonas.

¿Hay alguna novedad importante que se desvelará?

Hay asuntos que tienen que ver con el papel que juegan las bacterias intestinales (la microbiota) en las enfermedades metabólicas. También se debatirá sobre las novedades habidas en el campo de la diabetes y los nuevos tratamientos para los pacientes, así como la aproximación a tratamientos para el cáncer de tiroides y lo nódulos tiroideos.

¿Cuáles son, a su juicio, los grandes retos de la endocrinología?

Los endocrinólogos tenemos una cartera de servicios compuesta por enfermedades metabólicas que están aumentando de forma brutal. Por ejemplo, la obesidad mórbida estamos en tasas de casi el tres por ciento de la población. También ha habido un incremento espectacular de la diabetes. En Andalucía casi nos aproximamos al 14 por ciento de diabetes tipo 2. Además, gracias a la mejora de las técnicas diagnósticas, están emergiendo patologías que antes no veíamos con tanta prevalencia. En la última década se ha incrementado muchísimo el número de pacientes que atendemos en nuestra especialidad. Las enfermedades metabólicas han crecido de forma brutal.

Ese aumento tan notable se relacionará con los estilos de vida de la población, ¿verdad?

Claro. Tiene que ver con un estilo de vida sedentario y con un exceso de ingesta calórica. Hay cosas que ahora se están empezando a valorar como, por ejemplo, lo que decía antes de la microbiota (mundo microscópico viviente que hay en los intestinos), que ha sufrido cambios en los últimos tiempos debido al uso de antibióticos o que están relacionados con la mayor asepsia que nos rodea. Esos cambios puede que influyan en la aparición de enfermedades metabólicas. También hay que tener en cuenta a los contaminantes externos, que influyen en el surgimiento de la diabetes y de otros trastornos metabólicos.

¿Qué expectativas tienen los endocrinólogos para intentar controlar esa situación complicada?

La única forma de atajar este aumento de patologías metabólicas pasa, sin duda, por conseguir un cambio del estilo de vida. El estudio Predimed demostró que sólo con modificar hábitos nutricionales, mediante un aumento del consumo de aceite de oliva y de frutos secos y la disminución de otros alimentos, se logra un descenso de la mortalidad que está casi al mismo nivel del obtenido tomando fármacos. Está claro que la mejor manera de prevenir es modificar el estilo de vida.

Además de cambiar el estilo de vida de la gente, supongo que habrá novedades importantes en el campo de los medicamentos.

Sí. En los últimos cinco años ha habido avances muy importantes con la aparición de nuevo fármacos para los diabéticos tipo 2, que permiten que estos se controlen mejor, así como la implantación de tecnologías que sirven de gran ayuda a pacientes con diabetes tipo 1 a la hora de ponerse la insulina.

Otro problema grave es que la obesidad y el sobrepeso se han disparado entre la población.

En las últimas décadas casi no hemos contado con fármacos contra la obesidad. Los que salían había que retirarlos por los efectos secundarios que producían. Sin embargo, este año tanto la Agencia Europea del Medicamento como la Agencia Española del Medicamento han aprobado dos fármacos contra la obesidad que consiguen reducir hasta el 5 por ciento del peso. Los dos medicamentos se comercializarán en breve, pero no serán subvencionados por la Seguridad Social y deberán pagarlos los pacientes. Todavía parece que no está implantado el concepto de que la obesidad es una enfermedad.

¿Cuál es la situación de Andalucía y de Málaga en comparación con el resto de España?

La prevalencia de la diabetes es un poco más alta en Andalucía y con la obesidad sucede igual.

¿De qué modo han afectado la crisis y los recortes a ese aumento de la patología metabólica?

Pues ha habido un aumento de los pacientes, pero no se han aumentado las plantillas de endocrinólogos. Y encima arrastramos un déficit histórico, porque no hay especialistas de endocrinología en los hospitales comarcales. El año pasado atendimos entre el Hospital Regional Carlos Haya y el Clínico Universitario a más de 50.000 personas con patología endocrina, que es un número muy importante.

Lo peor es que en un futuro inmediato no se espera un incremento de plantillas ni los recursos.

–El panorama que nos espera no es halagüeño para nada. Estamos en una situación no sólo de crecimiento cero, sino, incluso, de decremento en las plantillas de los hospitales.

Pero algo habrá que hacer si no se quiere que la situación empeore más en los próximos años.

La Administración es consciente de que estamos ante un problema sanitario y económico. A ese respecto, en Andalucía se está elaborando una ley específica contra la obesidad. Además, habrá que poner en marcha algunas estrategias, porque si no es así el incremento en el coste y en la conmorbilidad de todas las patologías metabólicas va a ser muy importante.