Diario Sur

La promotora del hotel de Moneo se enfrenta al embargo si no paga antes del 1 de diciembre

Vista del edificio que albergó la pensión La Mundial.
Vista del edificio que albergó la pensión La Mundial. / Álvaro Cabrera
  • El alcalde invita a la empresa a «darse prisa» para presentar el aval pueda desbloquear la aprobación del proyecto para Hoyo de Esparteros

El tiempo se va agotando. El próximo 1 de diciembre expirará el último plazo otorgado por el Ayuntamiento a la unión temporal de empresas Braser II, promotora de la actuación para transformar la zona de Hoyo de Esparteros, que incluye un hotel diseñado por el afamado arquitecto Rafael Moneo, para que salde la deuda de más de seis millones de euros que acumula con las arcas municipales, según el convenio urbanístico asociado a esta singular operación. La incertidumbre sigue instalada en el devenir de esta controvertida intervención para revitalizar uno de los enclaves más deteriorados del Centro Histórico, un plan urbanístico que sigue marcado por las dificultades de su promotora para recabar la financiación necesaria para ponerlo en marcha (unos 30 millones de euros, según la información facilitada por la propia empresa) y por el bloqueo por parte de los grupos de la oposición municipal de los últimos trámites urbanísticos que faltaban para ponerlo en marcha, el pasado mes de julio. A esto se añade la presión ejercida por movimientos ciudadanos y partidos de izquierda en contra del derribo del edificio que albergó la pensión La Mundial, acción que ha tenido su último episodio en la iniciativa para protegerlo que Podemos ha logrado sacar adelante en el Parlamento andaluz con el voto positivo del PP por error.

Según pudo conocer este periódico, en el caso de que el próximo 1 de diciembre expire el plazo otorgado por Gestión Tributaria a Braser II para saldar su deuda con el Ayuntamiento sin que lo haga –se trata del tercer aplazamiento otorgado por el Consistorio–, se pondrá en marcha el mecanismo para activar el embargo que pesa sobre los suelos de Hoyo de Esparteros, con la finalidad de subastarlos y poder así cobrar la deuda. No obstante, según las consultas realizadas, no está totalmente claro que se llegara a ese extremo porque cabría la posibilidad de que el ejecutivo recaudador del Consistorio otorgara un nuevo aplazamiento o fraccionamiento de la deuda a Braser II, aunque para ello sería requisito imprescindible que la promotora abonara parte del débito –se le podría exigir que aportara el 50%– o avalara su pago de algún modo.

A la hora de ejecutar el posible embargo, también habría que tener en cuenta que, según las fuentes consultadas, sobre los suelos de Hoyo de Esparteros pesa una carga hipotecaria a favor del BBVA que obligaría al Ayuntamiento a pactar con esta entidad bancaria el modo de intentar cobrar la deuda de Braser II con las arcas locales. Según las fuentes, dicha carga hipotecaria, anotada de forma preferente en relación con el embargo municipal, podría alcanzar los cinco millones de euros, lo que dificultaría las opciones del Consistorio para conseguir los más de seis millones de euros que le debe Braser II y que llegado el momento del embargo podrían superar los siete millones, contados intereses y recargos. Sin embargo, fuentes cercanas a la promotora negaron que exista una carga hipotecaria de esa magnitud.

Valor del suelo

Por otro lado, hay que tener en cuenta que, en el hipotético caso de que se llegaran a subastar los suelos de Hoyo de Esparteros, les restaría valor, a la hora de tasarlos, que el proyecto de hotel, usos comerciales, oficinas y aparcamientos que podrían albergar esté bloqueado en lo relativo a sus últimos trámites municipales para poder ejecutarlo.

Con todo, en declaraciones de los últimos días, el alcalde, Francisco de la Torre, ha confiado en que no se tenga que llegar a la situación de embargo. «Imagino que la promotora estará en los últimos trámites para conseguir el aval», dijo en alusión a que el grupo de Ciudadanos ha condicionado su posible abstención en una repetición de la votación de los trámites que quedaron bloqueados en julio a que la empresa presente alguna garantía de pago. «Tengo la certeza, por lógica, de que después del esfuerzo que vienen realizando, lo natural es que sean inteligentes, capaces y hábiles para resolver bien el proceso, pero deben darse prisa porque el plazo acaba a primeros de diciembre», ha señalado el alcalde.

Lo que sí parece claro es que el proyecto no podrá contar para su financiación con los fondos europeos Jessica, como estaba previsto, al agotarse definitivamente el plazo para distribuirlos. Este periódico ha intentado sin éxito contactar con algún portavoz de la promotora para conocer su explicación al respecto de todas estas cuestiones. No obstante, cabe recordar que, en los últimos meses, unos empresarios se han presentado ante el Ayuntamiento como nuevos socios mayoritarios del proyecto, si bien desde la promotora Braser II negaron que haya cambios en su accionariado.