Diario Sur

El mango encuentra en Mercamadrid una de sus grandes plataformas de distribución

El mango nacional gana posiciones en el principal mercado de abastos del país, Mercamadrid.
El mango nacional gana posiciones en el principal mercado de abastos del país, Mercamadrid. / A. PELÁEZ
  • Crece el interés de las principales empresas mayoristas por la fruta tropical de campaña producida en la provincia

El mango, considerado actualmente el cultivo más pujante en la provincia, no deja de ganar mercados. Hasta hace sólo unos años el grueso de la producción malagueña, por no decir casi la totalidad, se destinaba a la exportación. En el mercado nacional se comercializaba mayoritariamente la fruta de segunda. Sin embargo, la tendencia está cambiando. Las cadenas de distribución españolas comienzan a ofrecen esta fruta tropical, con los mismos requisitos de calidad que exige la exportación. El mango de temporada no falta hoy por hoy en ningún supermercado ni tienda especializada que se precie, en parte por la calidad de la fruta nacional.

Este año además se está dando un fenómeno curioso. Y es que incluso en el principal mercado del país, Mercamadrid, la presencia de esta fruta en las principales empresas mayoristas ha inundado con su olor todo el pabellón de frutas y verduras. De hecho, es común ver mango en puestos como Cía. Fru & Ver, CMR Infinita, Frutas Olivar, Hnos. Bonilla, ARC Eurobanan, Cultivar o Plátanos López, entre otros mayoristas.

Según Mercamadrid, que abastece a cerca de 12 millones de consumidores y tiene un área de influencia comercial de unos 500 kilómetros, el crecimiento del mango nacional ha sido tremendo, sobre todo desde hace cuatro años a esta parte.

Mercamadrid comercializa al año 2.100.000 toneladas de producto fresco de alimentación, de las que 1.500.000 toneladas son de frutas y hortalizas. Se trata de unos 1.700 millones de euros.

Para Pablo Jiménez, de Plátanos López, las empresas de Málaga de mango están experimentando un proceso de profesionalización importante, que facilita este incremento en la comercialización del producto. Según Jiménez, actualmente su empresa trabaja con Trops, Reyes Gutiérrez, Millenium y Montosa.

En Mercamadrid la campaña de venta de mango nacional comienza a finales de agosto con los primeros frutos procedentes de invernadero, aunque es en septiembre cuando arranca la campaña fuerte. Para Jiménez, la demanda crece anualmente. Las variedades que se comercializan, según avanza la temporada, son primero la Keent, y después el Osteen, que es el más demandado. Le siguen Tommy y Sensación. Para la empresa Plátanos López, el mango nacional es muy valorado porque tiene una muy alta calidad, apenas tiene fibra, es muy dulce y de gran sabor.

Según este mayorista, el mango que reciben desde Málaga tarda apenas cinco ó seis horas en recibirlo desde que se corta del árbol. El procedente de Brasil, en cambio, en el mejor de los casos tarda un mínimo 20 días de tránsito marítimo y si lo traen en avión se encarece mucho. A pesar de ello, asegura que la fruta de importación no tiene los mismos estándares de calidad al venderlo.

«Brasil vende todo el año, pero en Mercamadrid cada vez se ven menos durante la temporada nacional», señala Pablo Jiménez, para quien hay una apuesta clara por parte de los empresarios mayoristas por el mango malagueño. «Los consumidores finales están descubriendo nuestro producto y no dudan en elegirlo por su sabor, calidad y precio. Un proceso similar al que está viviendo el aguacate», señala Jiménez.

Por su parte, desde la empresa Hermanos Bonilla se aprecia un incremento de entre el 10 y el 15% cada año de consumo de productos tropicales. Según esta firma, la campaña de mango nacional puede llegar a alargase en Madrid hasta seis meses, siendo la variedad más demandada la Osteen, de sabor muy dulce y sin hebras. «Es el mejor», con un 14 ó 15% de azúcar. Hermanos Bonilla trabaja también el mango de la variedad Irwin, procedente de la costa granadina.

Mejorar la imagen

Este mayorista no oculta que anhela que las empresas malagueñas sigan especializándose en el producto y en elementos como el packaging y la imagen. «Las cajas graneles deprecian hasta un 30% el producto. La imagen es importante para nosotros, nos lo demandan nuestros clientes. Contamos con un producto de buen calibre, color y calidad, ahora hay que avanzar en el empaquetado y la imagen», señala.

Asimismo, la empresa explica que hay países que, como el nuestro, cuentan con el sol de aliado para la producción de este producto y que en dos o tres años podrían saltar a su comercialización. En concreto, menciona Kenia, Gambia y Guinea. «Estamos apostando por nuestro producto porque lo tiene todo para estar a la cabeza, pero tienen que seguir avanzando en la especialización y profesionalización», insiste.