Diario Sur

Las ausencias y el plante del equipo de gobierno devalúan la comisión de Limasa

La bancada del equipo de gobierno, vacía durante la comisión de investigación. :: salvador salas
La bancada del equipo de gobierno, vacía durante la comisión de investigación. :: salvador salas
  • El PP dice que no podía acudir por motivos de agenda mientras Cassá, en calidad de presidente, le acusa de «faltar al respeto» a los malagueños

La comisión de investigación de Limasa empieza a dar síntomas de agotamiento debido a las continuos problemas de agenda de los citados a declarar, y más aún cuando se ausentan hasta los representantes del equipo de gobierno. Si a eso se une que los partidos de la oposición pincharon en hueso cada vez que intentaban sacarle algo al único compareciente de ayer, el gerente de Limasa, el resultado es que el órgano constituido para arrojar luz sobre la gestión de la empresa mixta de limpieza quedó ayer totalmente devaluado. Además, fue motivo de un rifirrafe entre el PP y su socio de investidura, Ciudadanos, que es el grupo que preside la comisión.

La mañana empezó mal, y así acabó. Aunque normalmente las sesiones se han venido celebrando a partir de las 11.00 horas, la de ayer se convocó a las 9.30 a petición de la concejala de IU-Málaga para la Gente, Remedios Ramos, por motivos personales ineludibles. Pero en ese momento ni estaba el gerente de la entidad, Rafael Arjona, porque no se le había notificado que el otro compareciente, el exedil Bernardo Pinazo, finalmente no iba a acudir; ni estaban los cinco miembros del PP porque se encontraban, tal y como habían advertido, en la reunión semanal de la junta de gobierno local.

Entre ese compás de espera y las dudas planteadas sobre el tiempo que dispondría el concejal no adscrito Juan José Espinosa tras abandonar Málaga Ahora, lo cierto es que la sesión no arrancó hasta las 10.30. El portavoz de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, se vio obligado a sustituir a su compañera pero sólo unos minutos para leer las preguntas y darle una copia a Arjona para que conteste por escrito. En la bancada del PP, nadie, ya que tras acabar la reunión del equipo de gobierno acudieron cada uno al colegio en el que estaban citados para participar en los actos de la Semana Europea de la Democracia Local para dar a conocer su labor entre los escolares. A las 12.30 horas, el presidente de la comisión levantó la sesión, no sin antes hacer constar en acta su indignación con el PP. «Hay que recordar que no es una reunión, es un órgano reglado de este Ayuntamiento. Es un hecho sin precedentes y nos parece muy grave que el responsable político de Limasa no aparezca. Es una falta de respeto a los comparecientes, al resto de grupos políticos y, sobre todo, a los malagueños», denunció Juan Cassá.

A estas críticas respondió posteriormente el concejal de Sostenibilidad Medioambiental, Raúl Jiménez. «Ayer -el jueves para el lector- ya comunicamos que, como todos los viernes, a esa hora teníamos reunión de la junta de gobierno local y que luego estábamos convocados para los actos de la Semana de la Democracia Local, y por eso propusimos empezar a las 12.00 aprovechando que sólo había un compareciente en vez de adelantarla a las 9.30 para que pudiéramos estar todos», expuso el edil, quien acusó a la presidencia de la comisión de «falta de lealtad».

Canon de asistencia técnica

Entretanto, el cuestionario al gerente de Limasa sirvió para que éste revelara que la parte privada aún no ha abonado la deuda de 1,4 millones que se le reclamó a mediados de 2014 y también para que difícilmente pudiera justificar qué servicios han prestado los socios privados con cargo al canon de asistencia sanitaria que perciben (dos millones anuales) por asesoramiento técnico, jurídico y fiscal más allá de «unas consultas telefónicas» o «unos correos electrónicos». También fue cuestionado por la inspección de la Agencia Tributaria, que calificó de rutinaria «porque se hace todos los años» y sobre la que se mostró «segurísimo» de que no habrá sanción.

Sobre las acusaciones del presidente del comité asegurando que los partidos políticos han colocado a gente en la plantilla, que está investigando la Fiscalía, Arjona reiteró en varias ocasiones que no tiene conocimiento de ello. «No me consta», aseguró, parafraseando al dirigente sindical Manuel Belmonte con su polémico «me consta». En cualquier caso, confirmó que un familiar suyo trabaja en Limasa.

Durante su comparecencia, el directivo también echó balones fuera cuando se le pidió que opinara sobre la municipalización o la privatización del servicio una vez expire el contrato en 2017. «La decisión que adopte el equipo de gobierno y este Pleno será la mejor para la ciudad», contestó. Aún así, sí que comentó que, dado que no va a dar tiempo a cambiar de empresa antes del próximo 17 de abril, lo más oportuno a su juicio sería posponer el traspaso de poderes hasta el 1 de enero de 2018.