Diario Sur

El arte de hablar improvisadamente

El arte de hablar improvisadamente
/ L.M.
  • El concurso de oratoria del club Toastmasters acogió a 70 personas

Tan importante como saber expresar una idea es el saber cómo comunicarla de forma correcta al resto de personas en cualquier ámbito. La oratoria es la disciplina que se encarga de ello, y este sábado tuvo su día estrella en Málaga, concretamente en la Escuela Oficial de Idiomas. El recinto acogió el Concurso de División de Oratoria de la asociación de referencia mundial para la práctica de hablar en público: Toastmasters. Se trata de un club internacional que se dedica a la enseñanza de la oratoria. El evento, que comenzó a las 10.00 y se prolongó hasta las 21.00 horas, congregó alrededor de 70 personas.

Por la mañana tuvieron lugar los discursos en español improvisados –en los que el concursante no sabía sobre qué tenía que hablar–, de duración de dos minutos. Los grupos que conformaban cada sesión se componían de seis o siete personas, y los participantes tuvieron que responder a la pregunta improvisada de: ‘La paella con chorizo, ¿Innovación o herejía?’. A su vez, por la tarde, siguiendo la misma dinámica, tuvo lugar el concurso humorístico de duración de cuatro minutos en inglés. Estos, a diferencia de los anteriores, sí tenían un discurso preparado.

Según Agustín Olías, uno de los organizadores, hay serie de normas que se han de cumplir para que uno de los participantes salga ganador: «El discurso ha de estar bien estructurado, con un principio, desarrollo y fin y que no se utilice un mensaje soez ni inapropiado. También se valora el lenguaje corporal». Estos ganadores de la competición, que se celebra cada seis meses en zonas donde hay clubes Toastmasters, «irán a concursos a nivel de España, luego Europa y más tarde a nivel mundial», señaló Olías.

Las jornadas contaron con la presencia de dos personas relevantes en el mundo de la oratoria y que impartieron una charla sobe el tema. Uno de ellos es el siete veces campeón de Europa de oratoria en Toastmasters, el canadiense John Zimmer. Competió diez veces en el concurso a nivel europeo de Toastmasters, de las cuales siete ganó. «La clave es hablar sobre algo que signifique algo para ti, un tema que domines, porque eso captará a la audiencia, y se tienen solo poco minutos para ello».

Por otro lado, el creador de la web sobre oratoria en español más leída del mundo, el bilbaíno Gonzalo Álvarez, que trabajaba como informático, fundó en 2008 la página ‘El Arte de Presentar’, tras darse cuenta de que la mayor parte del tiempo por el que facturaba en su empresa era por hablar en público. «Analicé y reflexioné mi situación y decidí crear un blog de presentaciones en el cual daba consejo sobre oratoria a todo aquel que me lo pedía». Actualmente, la empresa posee siete personas.

Para el madrileño Raúl Martín, participante de la jornada de improvisación, estas jornadas le han servido para superarse. «Las palabras nos permiten crecer como personas, es una nueva forma de alcanzar sueños a través de la palabra, y cada concurso de improvisación es un reto porque en cero segundos has de montar un discurso a partir de una idea inicial que no conocías hasta ese momento».

Lo que motivó a la malagueña Irene Bueno –una de las participantes en la sesión de la mañana– a concursar en el evento es «el intentar mejorar la modulación de mi voz». En cambio, al presidente del club Toastmasters de Bilbao, Xabier del Campo, le impulsó a participar en las jornadas el hecho de «poder aplicar las enseñanzas adquiridas tanto en ámbitos personales como profesionales». Unas enseñanzas que les permitirán conquistar el mundo que esconde la oratoria.