Diario Sur

Calle Esperanto se replantea

Calle Esperanto se replantea
  • Desde el lunes y hasta el día 28, unas vallas impiden el estacionamiento en un lado de esta vía

Ver un cartel anunciando prohibición de estacionar es para echarse a temblar. Porque, una de dos, o se trata de un desfile procesional, que últimamente se prodigan y mucho por la ciudad, con los consiguientes cortes de tráfico por las calles y las irremediables retenciones o rodeos, –siempre y cuando existan alternativas, que esa es otra –o se trata de una modificación en el tráfico o en las zonas de aparcamiento, algo que se asume con auténtico temor a que el cambio no sea precisamente para mejor. Y esto último es lo que le sucede a algunos vecinos de la calle Esperanto, que se dirigen al periódico para quejarse, primero, por unas obras en un tramo de dicha calle que aseguran «llevan ya mucho tiempo». Pero tras la queja se preguntan intrigados por el motivo por el cual desde el lunes unas vallas prohiben el estacionamiento en la acera de la izquierda de la misma calle, prohibición que se mantendrá hasta el día 28. «¿Oiga, es que van a poner la zona azul por aquí también como han hecho por el Parque de San Antonio o serán estacionamientos exclusivos para residentes los que van a habilitar?, porque estamos con el corazón en vilo en una zona muy demandada de aparcamientos y no sabemos qué es lo que van a hacer», pregunta un vecino. La posibilidad de una reordenamiento de esa calle, con el establecimiento de aparcamientos en batería en el lateral izquierdo y la supresión del doble sentido de circulación como tiene ahora es una de las posibilidades que se manejan, aunque el Ayuntamiento no ha informado al respecto. Así que los vecinos de la calle Esperanto –palabra que además del nombre de ese idioma significa ‘el que espera’–, están a la espera de saber qué va suceder en su calle.

Precisamente dentro de poco se cumplirá un año desde que el Ayuntamiento comenzara las obras para sustituir el acerado de la calle Esperanto. Una actuación que había sido solicitada por los vecinos, ya que el pavimento anterior dejaba bastante que desear y era motivo de más de una queja por los tropezones que se producían. Las obras no contemplaban la sustitución del arbolado, como algunos vecinos habían supuesto y temían, pues los árboles existentes en la zona fueron plantados por ellos hace ya cuarenta años. La actuación, coordinada por el distrito de Cruz de Humilladero y Urbanismo, fue aprovechada también para instalar nuevas tuberías de abastecimiento de agua.