Diario Sur

La Guardia Civil celebra el día de su patrona

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/ FRANCIS SILVA

  • Numerosos agentes, condecorados por sus servicios en un emotivo acto celebrado en la Comandancia de Málaga

Las instalaciones de la Comandancia de Málaga eran el escenario en el que la Guardia Civil celebraba este miércoles el día de su patrona, la Virgen del Pilar. Fue un emotivo acto en el que la lluvia no ha podido impedir que se haya rendido homenaje a esos héroes anónimos que cada día velan por la seguridad de todos.

Refugiado bajo una carpa, el coronel jefe de la Comandancia de Málaga, Jesús Esteban, tomaba la palabra mientras la lluvia comenzaba a apretar. Su discurso ha estado cargado de emoción y sobre todo «orgullo» hacia los agentes que forman parte del cuerpo, por su trabajo realizado y profesionalidad.

Esteban no ha querido olvidarse en su discurso de todos aquellos agentes que han perdido la vida en acto de servicio. Para ellos, ha dedicado unas emotivas palabras.

Atentamente le escuchaban los agentes que iban a ser distinguidos por sus méritos, así como sus familiares, que no han querido perderse el momento. También había entre el público numerosas personalidades, como el subdelegado del Gobierno en Málaga, Miguel Briones, el delegado del Gobierno Andaluz, José Luis Ruiz Espejo, el concejal de Seguridad, Mario Cortés, el comisario provincial, Pedro Garijo, el presidente de la Audiencia Provincial, Antonio Alcalá, o el fiscal jefe, Juan Carlos López Caballero.

Miguel Briones ha ofrecido un discurso dentro del acto en el que ha asegurado que la Guardia Civil es una de las instituciones más valoradas del Estado. Además, ha recordado numerosas actuaciones llevadas a cabo por los agentes de la Benemérita culminadas con un gran éxito.

Se refería, por ejemplo, a las diferentes investigaciones que han permitido esclarecer varias muertes violentas que tuvieron lugar el año pasado en Mijas, operaciones antidroga con decenas de detenidos o actos humanitarios, como los tres guardias civiles que salvaron la vida a un hombre que había sufrido un infarto en el aeropuerto.

Tras ello, se han entregado las condecoraciones a los agentes, así como distinciones a diferentes personalidades. Se escuchaban vivas a España, al Rey y a la Guardia Civil, que acabaron con un fuerte aplauso, antes de que se hiciera el silencio.

Entonces, solo se escuchaba el sonido del impacto contra el asfalto mojado de las botas de los agentes que desfilaban para llevar una ofrenda floral a su patrona, en honor y recuerdo de los agentes fallecidos. Las gotas de lluvia caían contra sus tricornios para luego acariciar sus mejillas, casi como único consuelo por el compañero caído.