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El Vaticano abre la puerta a la beatificación del padre Arnáiz

El padre Tiburcio Arnáiz Muñoz.
El padre Tiburcio Arnáiz Muñoz. / Sur
  • El Papa Francisco declara las virtudes heroicas del jesuita, cuya subida a los altares depende ahora del reconocimiento de una curación milagrosa

Se cuentan por miles las personas que acuden cada año a su tumba, en la iglesia de los Jesuitas, en la calle Compañía de la capital, para pedirle o darle gracias por algún favor recibido. Los devotos del jesuita Tiburcio Arnáiz Muñoz podrían ver cumplido próximamente el deseo de verlo subir a los altares. El Vaticano dio ayer a conocer que el Papa Francisco ha firmado el decreto por el que lo declara venerable y autoriza a la Congregación para las Causas de los Santos a declarar sus virtudes heroicas. La declaración de ‘venerable’ es el segundo de los cuatro pasos hasta llegar a la canonización, es decir, para considerarlo como santo.

El siguiente es la beatificación, para lo que se necesitaría un milagro atribuido al ahora venerable, que debe ser reconocido por una comisión de expertos.

El sacerdote jesuita Vicente Luque, vicepostulador de la causa para elevar a los altares al padre Arnáiz, explicó que el proceso se abrió a nivel diocesano en el año 1990 y se pasó al Vaticano en 1994. Desde entonces no se ha cejado en el empeño de poder alcanzar algún día la beatificación, que ahora parece más cerca. «Estamos muy contentos, la devoción en Málaga y fuera de Málaga por el padre Arnáiz sigue muy viva, son muy numerosas las personas que visitan su tumba, en la iglesia de la calle Compañía, el día 18 de cada mes, la fecha de su muerte», señaló.

Según Vicente Luque, tras el paso dado por Roma, lo siguiente será aportar un milagro que pueda ser verificado para dar pie a su beatificación. En ese sentido, indicó que podría valer el mismo milagro que se le atribuye desde la década de los noventa, cuando se activó su causa. Se trata del caso de un hombre que, tras padecer una parada cardiorrespiratoria y después de permanecer ocho días en coma, se recuperó sin mostrar secuela alguna. «Todavía sigue vivo, y los médicos no se explican su caso, que ahora deberá ser evaluado por la comisión médica que estudia los milagros en el Vaticano», precisó el vicepostulador de la causa del padre Arnáiz.

Arraigo popular

La devoción por la figura del padre Arnáiz está fuertemente arraigada en la religiosidad popular de los malagueños. En el año 2005, se le dedicó un monumento en el arranque de la calle Armengual de la Mota, junto al edificio de El Corte Inglés.

Nacido en Valladolid el día 11 de agosto de 1856, el padre Arnáiz ejerció de sacerdote secular y posteriormente ingresó en la Compañía de Jesús. Destinado a Málaga en septiembre de 1917, se dedicó íntegramente a tareas pastorales y misioneras por los campos, pueblos de la provincia y zonas limítrofes. Murió con fama de santidad el 18 de julio de 1926.