Diario Sur

Primer paso para la beatificación del padre Tiburcio Arnáiz

El padre Tiburcio Arnáiz Muñoz.
El padre Tiburcio Arnáiz Muñoz. / SUR
  • El papa Francisco firma el decreto en el que se declaran las "virtudes heroicas" del jesuita junto a las del sacerdote cacereño Luis Zambrano

El papa Francisco firmó el decreto en el que se declaran las "virtudes heroicas", el primer paso en el proceso de beatificación, del sacerdote Luis Zambrano nacido en 1909 en Fuente del Maestre (Badajoz) y del jesuita Tiburcio Arnáiz Muñoz, nacido en Valladolid en 1865. El padre Tiburcio Arnáiz Muñoz nació en Valladolid el 11 de agosto de 1865 e ingresó en la Compañía de Jesús, donde se dedicó a ser misionero popular.

Murió el 18 de Julio de 1926, en Málaga y está enterrado en la Iglesia del Sagrado Corazón de la capital.

Desde ahora se les considerará "venerables" y continuará el proceso de beatificación y para que esto se produzca será necesario que se apruebe un milagro gracias a su intercesión, y para que sea canonizado (santo) será necesario un segundo milagro.

Luis Zambrano nació el 23 de Diciembre de 1909 en Fuente del Maestre (Badajoz) y falleció el 14 de febrero de 1983 en Badajoz. Desde pequeño ingresa en el colegio diocesano de Badajoz y fue el fundador del colegio Hogar de Nazaret.

El sacerdote jesuita Vicente Luque, vicepostulador de la causa para elevar a los altares al padre Arnáiz, ha explicado que el proceso se abrió a nivel diocesano en el año 1990 y se pasó al Vaticano en 1994. Desde entonces no se ha cejado en el empeño que poder alcanzar algún día la beatificación, que ahora parece más cerca. “Estamos muy contentos, la devoción en Málaga y fuera de Málaga por el padre Arnáiz sigue muy viva, son muy numerosas las personas que visitan su tumba, en la iglesia de la calle Compañía, el día 18 de cada mes, la fecha de su muerte”, ha señalado.

Según Vicente Luque, tras el paso dado ayer por Roma, lo siguiente será aportar un milagro que pueda ser verificado para dar pie a su beatificación. En ese sentido, ha indicado que podría valer el mismo milagro que se le atribuye desde la década de los noventa, cuando se activó su causa. Se trata del caso de un hombre que, tras padecer una parada cardiorespiratoria y después de permanecer ocho días en coma, se recuperó sin mostrar secuela alguna. “Todavía sigue vivo, y los médicos no se explican su caso, que ahora deberá ser evaluado por la comisión médica que estudia los milagros en el Vaticano”, ha precisado el vicepostulador de la causa del padre Arnáiz.