Diario Sur

Monumento del Padre Arnaiz en Málaga
Monumento del Padre Arnaiz en Málaga

Padre Arnáiz: un jesuita muy admirado, 'el apóstol de Málaga'

  • Murió en loor de santidad el día 18 de julio de 1926. Pocas veces ha vivido Málaga una explosión de sentimiento y veneración similares como la seguida a la muerte del padre Arnaiz

Nacido en Valladolid el día 11 de agosto de 1856, ejerció de sacerdote secular y posteriormente ingresó en la Compañía de Jesús. Destinado a nuestra ciudad en septiembre de 1917, se dedicó íntegramente a tareas pastorales y misioneras por los campos, pueblos de Málaga y zonas limítrofes. Murió con fama de santidad el 18 de julio de 1926.

La Málaga que encontró el padre Arnáiz en 1917 mezclaba los más heterogéneos núcleos humanos. Frente a la aristocracia económica, representada por las familias Larios y Heredia, como más significativas, encontró movimientos levantiscos de obreros, con resabios anticlericales y enormes dificultades económicas. En aquella época, una floreciente industria y un pujante comercio marcarían períodos de gran pujanza económica. Era la Málaga del Ceregumil, de la familia Fernández Canivell; de la Sociedad Anónima Tranways de Málaga, los vinos de Larios, las telas de Félix Sáenz, las almendras de Beran, los abanicos de la Casa Páez y la célebre botica de Bonifacio Gómez; la ciudad de cien bodegas y mil lagares.

El padre Arnáiz asistió conmovido a la gran subida del pan y de otros productos esenciales para la alimentación, la falta de algunas subsistencias, las protestas frente a La Aduana; visitó las humildes viviendas del Perchel, Trinidad y Capuchinos, y apreció el alto grado de pobreza de los corrales y corralones circundantes. Alentó la labor social de las Hermanitas de los Pobres, de las Filipenses, de la calle Calvo; de la Casa de Expósitos.

El padre Arnáiz puso su mayor empeño en la fundación de las Misioneras de las Doctrinas Rurales, donde desarrolló una labor incansable. También colaboró en el Hospital Civil y San Juan de Dios, asistiendo a enfermos terminales. Como un sencillo cura de pueblo, apóstol y hermano, visitó los más intrincados lugares rurales y pueblos perdidos en la geografía provincial. En uno de estos viajes, se desató una enorme tormenta, sin que su cabalgadura y él se mojaran.

La extraordinaria dureza de la vida misionera, la dificultad que le entrañaban los largos y continuos viajes a través de zonas eminentemente accidentadas y su entrega total al trabajo fueron minando sus fuerzas y cayó gravemente enfermo en el verano de 1926. Murió en loor de santidad el día 18 de julio de 1926. Pocas veces ha vivido Málaga una explosión de sentimiento y veneración similares como la seguida a la muerte del padre Arnáiz. El entierro, al atardecer del día 20, constituyó una imponente manifestación de duelo. Autoridades, congregaciones y miles de personas de las más variadas clases sociales le dieron el último adiós. Sus restos reposan en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, y son visitados por muchos malagueños.

Este sacerdote cuenta con un momumento en Málaga instalado en la glorieta de entrada a la calle Armengual de la Mota, entre los edificios de El Corte Inglés y Banco Santander. El monumento al llamado 'Apóstol de Málaga' se realizó por suscripción popular y es obra del escultor malagueño José Antonio Rodríguez Muñoz. Va sobre una sola piedra caliza, según diseño del arquitecto Fernando Soler Romero.