Diario Sur

La fiscal asegura que la agresión a una transexual fue un acto de transfobia

  • Desde el Ministerio Público se insiste en que los acusados atentaron contra la dignidad de la víctima por su condición sexual

Sentados ante el juez, los dos jóvenes acusados de dar una paliza con un palo de hierro a una transexual y robarle el bolso escucharon cómo la fiscal que lleva el caso aseguraba que la agresión se llevó a cabo en un acto de transfobia. En concreto, explicó que atentaron contra la dignidad de la víctima por su condición sexual.

Y es que ayer se celebró el juicio contra los dos procesados mayores de edad arrestados por estos hechos -tras el suceso también fueron detenidos dos menores, aunque el procedimiento en su caso se lleva por otra vía judicial-. En la sesión, la fiscal mantuvo la petición de siete años de cárcel a los que solicita que sean condenados cada uno de los dos acusados, al considerarlos autores de un supuesto delito de robo con violencia y otro de lesiones, tal y como adelantó este periódico.

Pese a ello, ayer introdujo en sus conclusiones la circunstancia agravante de que los citados delitos se cometieron por discriminación referente a la orientación o identidad sexual de la víctima, algo que no hizo inicialmente.

La representante del Ministerio Público indicó que todos se pusieron de acuerdo para atentar contra la identidad de esta persona por su condición sexual, agredirla y luego sustraerle el bolso que llevaba. Así, dijo que en la madrugada del 16 de agosto fueron al polígono Guadalhorce, dónde la víctima ejercía la prostitución.

En su relato de los hechos, la fiscal relató que los procesados iban en un coche y tiraron piedras a la transexual. Tras ello, afirmó que los chicos pararon y se bajaron del coche, agrediendo con el palo de hierro, que habían cogido de una nave cercana, patadas y puñetazos a la víctima, para finalmente arrebatarle el bolso y huir del lugar.

La víctima insistió durante su declaración que los hechos se produjeron por un acto de transfobia, «por odio contra nosotras». Manifestó que los jóvenes pasaron tirando piedras desde el coche en varias ocasiones e insultándola por su condición sexual, tras lo que volvieron, se bajaron y arremetieron contra ella.

De hecho, uno de los dos procesados, representado por el letrado Enrique Tinoco, reconoció haber pegado con el palo de hierro a la víctima. Aun así, aseguró que se acercaron a ella pensando que era una mujer para preguntarle el precio de los servicios y que, después de contestarles «de mala manera», comenzaron a insultarla con palabras como «travelo».

Por su parte, el otro procesado, representado por la abogada Yolanza González, aseguró que no tuvo ninguna relación con los hechos. Declaró que iba de copiloto y que se dirigían a la feria, aunque acabaron en el polígono en contra de su voluntad. Asimismo, repitió una y otra vez estar arrepentido y que él no pegó ni insultó en ningún momento a la víctima.