Diario Sur

Los otros vestigios del Teatro Romano

Vista de la parte del recinto del teatro que aparece con vallas y plástico.
Vista de la parte del recinto del teatro que aparece con vallas y plástico. / J. M. A.
  • Una caseta y unas vallas deslucen y ya forman parte de manera irremediable del conjunto monumental

El Teatro romano y la Alcazaba forman un conjunto monumental del que los malagueños podemos sentirnos orgullosos. La panorámica que ofrecen desde calle Alcazabilla es espectacular. Esa bella estampa queda mermada, sin embargo, por detalles que resultan «llamativos» y «sangrantes», en palabras de un ciudadano, por la importancia que tiene el lugar. Y es que, como advierte José Pardo, el Teatro Romano tiene «una zona con vallas de obra que lo afea un montón y desdice de nuestras administraciones y, por tanto, de todos los malagueños, tanto a ojos de los turistas como de nosotros mismos, que llevan instaladas hace una gran cantidad de años». «Parece increíble una desidia tan enorme en un lugar emblemático de la ciudad», apunta, y da cuenta de la existencia también de «una especie de terraplén tapado con plásticos». Descendiendo por Alcazabilla, nos pone en la pista de otro despropósito en ese espacio de tanto simbolismo cultural: Se trata de «una caseta de obra instalada desde tiempo inmemorial en los jardincillos de calle Alcazabilla y que, si no me equivoco, usa la empresa de limpieza del propio teatro; o sea, que una empresa de limpieza, ¿privada? disfruta de un enclave público para sus menesteres». Agrega este ciudadano que esos jardines también permanecen cerrados «desde ni se sabe». Y concluye afirmando con razón:«En conjunto, una serie de despropósitos»

Caseta dentro de los jardincillos de calle Alcazabilla.

Caseta dentro de los jardincillos de calle Alcazabilla. / J. M. A.

Continúa el éxodo: la biblioteca provincial

María Victoria Seoane escribe que «uno de los efectos dañinos en nuestra ciudad, a causa de las discusiones bizantinas de los políticos, lo tenemos en nuestra Biblioteca Provincial, destinada su ubicación en el antiguo Colegio de San Agustín (s. XVIII), y que provisionalmente se encuentra en la Avenida de Europa». «El Estado ha de ocuparse de las obras y la Junta de Andalucía, de su gestión. Y eso es lo que tenemos en este campo de batalla, que priman los intereses egoístas políticos sobre los intereses y necesidades de la sociedad malagueña. Un edificio noble en ruina, sin mantenimiento, patrimonio histórico, arquitectónico artístico, y el Ministerio y la Junta de Andalucía sin ponerse de acuerdo, pero... eso sí, mala gestión, pero cobrando. Reclamamos la inmediata ubicación de nuestra Biblioteca Provincial en el antiguo Convento de San Agustín».

Pues ya van para 22 los años que se han cumplido de la salida de los fondos de la Biblioteca Pública del Estado de la desaparecida Casa de la Cultura de la calle Alcazabilla. Desde entonces ocupa un inmueble en alquiler en la avenida de Europa, y en este tiempo la Junta de Andalucía lleva gastados más de seis millones de euros (mil millones de las antiguas prestas) en pagar el arrendamiento del local que sirve de sede a la biblioteca.

En un principio se barajó la posibilidad de que la biblioteca se instalara en el colegio de San Agustín, que permanece cerrado y abandonado desde hace dos décadas, pero en 2014, la Junta de Andalucía propuso instalarla en el Convento de la Trinidad. Pero a día de hoy, el futuro tanto de la Biblioteca Provincial, como del colegio de San Agustín y del Convento de la Trinidad está en el aire.