Diario Sur

Málaga, al borde de otra sequía sin avanzar en sus infraestructuras

Menos agua. La Viñuela está muy lejos del máximo histórico que alcanzó en julio de 2004, de 164,3 hm3.
Menos agua. La Viñuela está muy lejos del máximo histórico que alcanzó en julio de 2004, de 164,3 hm3. / A. PELÁEZ
  • Desde la última sequía no se ha avanzado en la provincia en ninguno de los grandes proyectos barajados por las administraciones para garantizar el abastecimiento y los regadíos

Málaga ha despedido el año hidrológico (1 de octubre de 2015-30 de septiembre de 2016) con las reservas hídricas en sus embalses más bajas desde 2009, cuando la provincia comenzaba a recuperarse del último periodo de sequía (2005-2008). En agosto de 2005 las reservas sólo eran de 217,2 hectómetros cúbicos. Hoy las siete presas de la provincia apenas almacenan 251,2 hectómetros cúbicos, lo que significa que en menos de medio año nos situaremos en el mismo escenario que se vivió en los meses previos a la última sequía. El consumo medio anual de Málaga ronda los 120 hectómetros cúbicos, de los que casi la mitad se los lleva la capital.

A pesar de todo, la Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en Málaga asegura que en el supuesto de que este otoño siga siendo seco y no se registren precipitaciones existen reservas hídricas suficientes en los pantanos malagueños para garantizar el abastecimiento, al menos, un año en el caso de la Costa del Sol occidental, año y medio en la comarca de la Axarquía, y dos años de abastecimiento y regadío en Guadalhorce y en la capital. Sin embargo, el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, reconocía hace apenas una semana en una visita a Nerja que la situación de los embalses es «preocupante», aunque no hay ninguna comarca en situación de alerta de sequía, sino en prealerta. «Si hay unas precipitaciones normales, y las previsiones de la Aemet apuntan a que este otoño lo será dentro de la media, no habrá necesidad de decretar medidas de restricción del agua. Ojalá se cumplan las previsiones», manifestó Fiscal, quien en todo caso advirtió de que el abastecimiento humano «está asegurado», aunque apostilló que sectores como el de la agricultura «sí podrían verse más afectados».

El año agrícola, que finalizó el pasado 31 de agosto, se cerró en la capital con sólo 356,1 litros por metro cuadrado, cuando la media histórica (1980-2010) es de 532,9 litros por metro cuadrado, según la Aemet. Son 176,8 litros por metro cuadrado menos. Pese a ello, y después de un mes de septiembre sin apenas lluvia, la Junta de Andalucía sigue sin decidir las medidas y actuaciones que llevará a cabo para hacer frente a la sequía, garantizar el abastecimiento y los regadíos.

Lo más grave de todo es que la provincia no ha experimentado mejoras significativas en infraestructuras para evitar los efectos de la sequía desde 2009. De hecho, muchas actuaciones, algunas iniciadas, han terminado en el olvido.

Según el delegado de Medio Ambiente, Adolfo Moreno, la Consejería está estudiando actualmente los posibles escenarios que se pueden dar antes de tomar alguna decisión, por lo que se remite a las medidas contempladas a medio y largo plazo dentro del Plan Hidrológico de las Cuencas Mediterráneas 2015/2021.

No obstante, Moreno aclara que la apuesta de la Junta pasa por llevar a cabo proyectos estructurales que resuelvan a largo plazo los problemas de abastecimiento en la provincia, como es el caso del trasvase de Iznájar, que entra dentro del deseo de la Administración andaluza de interconectar las diferentes cuencas, aún cuando no ha habido avances en Málaga en los últimos ocho años, y no tanto por acometer actuaciones coyunturales.

La única acción que ha llevado a cabo la Junta para paliar la situación de déficit de agua en la provincia en esta línea afecta a la comarca Norte de Antequera, donde hay pueblos como Fuente Piedra que están siendo abastecidos con cubas dos días por semana. La solución planteada pasa por el trasvase de 5 hm3 desde la presa de Iznájar (Córdoba). Sin embargo, ha pedido al Gobierno central que las obras sean declaradas de Interés General del Estado, algo a lo que el ejecutivo del PP no parece estar dispuesto.

Costa del Sol

La Concepción es el principal recurso de las Costa del Sol occidental (Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola, Mijas, Ojén, Marbella, Istán, Benahavís, Estepona, Casares y Manilva). El uso para regadío en la zona es mínimo. Los municipios completan sus recursos con la desaladora de Marbella, que le aporta entre 10 y 12 hm3 al año; los pozos de Fuengirola (5 hm3), transferencias desde el Campo de Gibraltar -Acosol tiene suscrito un acuerdo con la empresa Agua y Residuos del Campo de Gibraltar (ARCGISA) para el suministro de 7 hm3 al año, aunque la vez que más sólo han recibido un máximo de 5 hm3-, lo que puede recibir Málaga, los pozos del Guadiaro y otros recursos subterráneos, especialmente en Torremolinos y Benalmádena.

El agua, la asignatura pendiente de Málaga

Según el consejero delegado de Acosol, Juan Carlos Fernández Rañada, el problema de La Concepción es que con una semana de lluvias se llena. Por ello en años lluviosos gran parte del agua debe ser desembalsada. Fernández es partidario de avanzar en la ejecución de una nueva conexión con Málaga para trasvasar los recursos excedentes hasta el mayor embalse de la provincia, La Viñuela. Sin embargo, la actual conexión con la capital no tiene la sección suficiente y presenta tramos obsoletos con una antigüedad de más de 40 años, como la existente entre la presa y Fuengirola. Además la tubería es de agua potable.

Aunque se habló mucho del recrecimiento de La Concepción durante la sequía de 2005, el proyecto está absolutamente parado, quizá porque se trata de una inversión presupuestada en 210 millones de euros. En el Plan Hidrológico vigente figura sin embargo para el horizonte de 2027. Su objetivo es almacenar los excedentes que ahora se vierten al mar. Para Moreno, la solución para la Costa del Sol pasa por el recrecimiento de la presa, ya que puede triplicar su capacidad, y «sólo entonces empezar a pensar en la conexión con Málaga y la Axarquía».

Otra obra pendiente es el túnel de trasvase del Genal al sistema de río Verde de Marbella, que exige una inversión de unos 48 millones, de la cual tampoco hay previsiones a corto plazo. Al igual que el recrecimiento, no se prevé antes de 2027.

Lo mismo sucede con la desaladora de Fuengirola-Mijas, una obra que aunque se llegó a adjudicar en 2009 en 61,7 millones, sigue pendiente de que el Ayuntamiento mijeño facilite los terrenos. Su ejecución figura en el Plan Hidrológico de 2015 para el horizonte 2027 con una inversión de 88 millones.

Guadalhorce

El sistema de pantanos del Guadalhorce destina una media anual de 55 hm3 para abastecimiento y en torno a 43 a riego. Según las previsiones de la propia Junta, este sistema puede rebasar el umbral de sequía, si no llueve, antes de que concluya 2016. El umbral de sequía para los tres pantanos está en 130 hm3 en noviembre. Sin embargo, Moreno asegura que el sistema tiene reservas para dos años.

La Empresa Municipal de Aguas de Málaga (Emasa), que tiene en estos embalses su principal recurso hídrico, considera necesario para mejorar el suministro a la capital que la Junta apueste por modernizar los regadíos del Gualdalhorce evitando las enormes fugas que registra actualmente; corregir los aportes salinos del manantial de Meliones, otro problema que sigue sin resolverse; mejorar la conexión con La Concepción, y acabar el proyecto del azud y la tubería de Cerro Blanco, que tiene como finalidad transportar 20 hm3 al año de río Grande hasta el Atabal. Esta actuación fue adjudicada en 2006 en 43 millones, pero unas protestas vecinales llevaron a paralizarla.

Axarquía

En la comarca, la preocupación de los regantes crece por días. La posibilidad de que se dicte un decreto de sequía -el umbral está fijado entre 47,9 y 51,9 hm3 entre octubre y diciembre- en este sistema conllevará que las reservas se destinen de manera prioritaria al abastecimiento humano. Sin embargo, desde la Junta se asegura que la comarca cuenta con suficientes recursos hídricos para atender los usos actuales (aguas superficiales reguladas y fluyentes, subterráneas y regeneradas). La única actuación realizada por la Junta en la comarca ha consistido en la limpieza del túnel de Rúbite, que conduce sus aguas en caso de lluvia hasta La Viñuela. Aunque en 2007, consideró prioritario una desaladora en la comarca para reducir la dependencia de La Viñuela, su ejecución no se prevé hasta 2027. Durante el decreto de sequía de 2008 que afectó a 18 pueblos, la Junta anunció una inversión de 11 millones de euros en obras de emergencia. Se invirtieron unos seis millones. Ninguna concluyó ni llegó a ponerse en marcha. Ahora los regantes piden que se culminen.