Diario Sur

Un parque canino que hace aguas

El agua y los boquetes están presentes en el recinto canino del Parque del Norte.
El agua y los boquetes están presentes en el recinto canino del Parque del Norte. / J. M. A.
  • Usuarios del Parque del Norte se quejan de los charcos y de los boquetes que se forman en el recinto

Los usuarios del parque canino situado en el Parque del Norte, junto a la barriada Nueva Málaga, se vienen quejando de las condiciones en las que se encuentra el recinto y reclaman una mayor atención por parte del Ayuntamiento y en general de los servicios encargados de su mantenimiento. Según exponen algunos de estos usuarios, uno de los mayores problemas con los que se enfrentan a diario tiene que ver con el riego del césped del recinto, pues señalan que se realiza «no por medio de aspersores, sino de tuberías, por lo que se encharca el recinto, lo que hace que los perros acaben metiéndose en el fango de forma irremediable». Además se quejan de que en el suelo «hay muchos algunos y con el agua del riego se llenan de agua, con el problema de que los perros beben de ellos y se ponen malos, pues cogen hongos». La existencia de esos boquetes llenos de agua donde los perros beben no solo les preocupa porque los canes enfermen, sino también porque supone un riesgo físico, ya que señalan que pueden producir lesiones a los animales, y de hecho indican que en algunos casos ha supuesto la rotura de más de una pata. Aunque advierten que no solo son los perros los que han tenido percances por las malas condiciones del terreno, pues indican que también algunas personas han caído por culpa de esos agujeros.

La necesidad de que el recinto disponga de al menos una doble puerta en el acceso más próximo a la carretera es otra de sus reivindicaciones. Argumentan que con este sistema, existente en otros parques caninos, «se evitaría que algunos perros se escaparan, ya que cerca hay una zona de juegos para niños y entran al parque a beber agua dejando las puertas abiertas». Otra cuestión a la que hacen referencia son las roturas de las vallas que rodean el recinto, que dicen suponen un peligro, pues los perros se pueden herir con los alambres sueltos y, además, se pueden escapar. Operarios de Parques y Jardines arreglaban el miércoles la valla en uno de sus puntos.

«No hay un mantenimiento adecuado de las instalaciones y deberían tener en cuenta estas cuestiones que ya hemos hecho llegar a los responsables municipales a través de la asociación de vecinos y de la oficina de distrito», señalan Eli, Francisco y Mario, tres de los usuarios de un parque canino con dos zonas diferenciadas para perros grandes y pequeños y que en general, salvo las cuestiones planteadas, goza de un buen equipamiento, aunque el bebedero de agua dispone de una rejilla en la que los perros de tamaño grande se quedan enganchados al hundir en ellas sus almohadillas, por lo que solicitan una solución también a este problema.

Distrito nº 7. Boquetes en otro parque

Otro usuario se queja de otro parque canino del Distrito 7 (Carretera de Cádiz), sin especificar si se trata del parque Huelin o del Parque del Oeste,y envía varias fotografías en las que se aprecian boquetes que como en el caso anterior, ponen en peligro la integridad los animales y también de los propios usuarios.