Diario Sur

Casi medio millar de niñas son vigiladas en Málaga por riesgo de ablación

Rosa del Mar Rodríguez, en el centro, durante la presentación de la guía. :: sur
Rosa del Mar Rodríguez, en el centro, durante la presentación de la guía. :: sur
  • La provincia es la segunda con más incidencia de Andalucía, con casi un tercio de los casos. Ahora, una guía trata de avanzar en la concienciación

De las más de 1.500 niñas de menos de 14 años que residen en Andalucía y que están en riesgo de sufrir una mutilación genital, cerca de un tercio (483) viven en Málaga, convertida en la segunda provincia con mayor probabilidad de incidencia por detrás de Almería. La lucha contra esta práctica, que no sólo es un delito en nuestro país, sino que además es una forma más de violencia contra la mujer, está detrás de la suma de voluntades de la Dirección General de Violencia de Género, el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) y la Asociación de Mujeres Entre Mundos, que han elaborado una guía para concienciar y prevenir esta lacra que afecta a millones de niñas en todo el mundo, sobre todo en los países de África (la mayor prevalencia está en Somalia, Guinea, Yibuti, Egipto, Mali o Sudán, entre otros).

El documento, presentado ayer en Málaga, trata de derribar los mitos sobre esta práctica ancestral y además propone la estrategia para abordar este tipo de violencia desde el punto de vista educativo, social y sanitario. «Es fundamental incidir en la educación y en la intervención familiar para desmontar los mitos culturales de la ablación», destacó ayer durante la presentación de la 'Guía para la concienciación sobre mutilaciones genitales femeninas' la coordinadora provincial del IAM, Rosa del Mar Rodríguez, quien confirmó que existe «un control» de este casi medio centenar de niñas que residen en Málaga y que forman parte de la población de riesgo.

A pesar de que se las autoridades competentes asumen que el problema existe, aún no existe un registro específico de casos concretos de menores afectadas. Por contra, las niñas que están en riesgo «están localizadas para hacerles un seguimiento y trabajar con sus familias». Precisamente en ese ámbito -el familiar- es donde se centra una buena parte de los esfuerzos para evitar y prevenir estas prácticas, ya que la mutilación genital femenina hunde sus raíces en una tradición profunda y plagada de mitos sobre la religión, la sexualidad y la fertilidad de las mujeres. Y estos argumentos son defendidos en no pocas ocasiones por las propias familias, que llegan a pensar incluso «que si llevan a cabo la mutilación genital fuera de nuestro territorio, el delito no estará penado cuando vuelvan a su residencia en España», dijo la responsable del IAM en Málaga. En cambio, a nivel estatal esta práctica está tipificada como un delito en el Código Penal, así como en el Estatuto de la Víctima y en la Ley de Protección del Menor.

En este escenario, y ante la importancia de arrojar luz no sólo entre las familias sino en la comunidad más cercana, está previsto que en Andalucía se repartan 6.000 ejemplares de esta guía, en concreto en los centros del IAM, los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIES), los centros de salud, los servicios sociales municipales y los centros educativos. El documento sirve además para orientar a los profesionales -trabajadores sociales, profesores o sanitarios- para que sepan cómo actuar ante un caso, dependiendo la fase que afronte la posible víctima: prevención, riesgo inminente o sospecha de que la ablación ya se ha realizado.

Además, la guía aporta una explicación detallada y didáctica donde se abordan las consecuencias de la mutilación genital, tanto a corto como a largo plazo, caso de las infecciones, hemorragias, muerte por shock o desangrado, estrés post traumático, alteraciones urinarias y ginecológicas, esterilidad o complicaciones en el embarazo y en el parto, entre otras.