Diario Sur

Ellas también lo disfrutan

Las cabras, junto a los perros en uno de los senderos.
Las cabras, junto a los perros en uno de los senderos. / J. V. A.
  • Feliz esparcimiento de varias cabras junto a la zona recreativa del Peñón del Cuervo

Quien pasara ayer por la mañana por la zona del Peñón del Cuervo seguramente se vio sorprendido por lo que contemplaba. Y es que ese enclave fue escenario del feliz esparcimiento que protagonizaron varias cabras junto a su dueño. La estampa no pasaba desapercibida. Atenta a su amo, que estaba sentado en un banco, una de las cabras disfrutaba maravillada del entorno, sin saber seguramente que muy cerca de allí se encontraba la zona recreativa con las parrillas de las barbacoas dispuestas.

Ese lugar donde se asan carnes de todo tipo mientras otros rompen lo que les viene en gana. Porque esa zona recreativa ha sido objeto en más de una ocasión de actos vandálicos en los que esos otros ‘animales de dos patas’ han destruido las barbacoas, cuando no se han llevado las planchas metálicas o han utilizado para prender las brasas travesaños de madera arrancados a las barandillas que hay alrededor. Ajena a todo eso, luna de las cabras se aventuró en su paseo matutino a tomar un tentempié, aunque no tuvo mucho que echarse al estómago a la vista de lo seco y árido del terreno. Contenta, las cabras hicieron migas con los perros que se la acercaron y en un momento, una de ellas tal parecía su gozo por disfrutar de un lugar tan bello y a la vez castigado que no dudo en hacer piruetas para encandilar a su dueño. «¿Es posible esto?», se preguntaba más de uno que presenciaba la escena. Mientras el dueño las lleve sujetas y salga de casa con bolsas de plástico para recoger las cagarrutas...

Peñón del Cuervo: agua para perros por un tubo

Por cierto que los animales que acuden a esa zona lo tienen difícil para saciar su sed, en un lugar que como decimos está bastante seco y carece de vegetación, salvo en algunos puntos. Así que una de las fórmulas utilizadas por algunas de las personas que recorren los caminos que bordean el Peñón del Cuervo consiste en darle de beber en algunas de las tuberías que se encuentran rotas y cuyo caño sirve de esta forma a modo de improvisada fuente. No estaría de más que se habilitaran fuentes y puntos donde los animales que acuden por la zona acompañados por su dueños puedan beber, teniendo en cuenta lo concurrido que es ese itinerario.