Diario Sur

El 'Lobo de Wall Street' malagueño

De izquierda a derecha: Antonio Guerrero, Rafael Romero y Vicente Ortiz.
De izquierda a derecha: Antonio Guerrero, Rafael Romero y Vicente Ortiz. / Álvaro Cabrera
  • Rafael Romero, que gestiona una cartera superior a 800 millones de euros, analizó las claves del éxito de Warren Buffet en una clase maestra

«Dicen que me parezco a James Bond, aunque me falla la altura», bromea Rafael Romero antes de comenzar su ponencia. Minutos después, un selecto grupo de 14 personas llenan la pequeña sala del Observatorio de Medio Ambiente Urbano de Málaga (OMAU) y escuchan con máxima atención cada uno de los detalles que el inversor explicó ayer tarde. Durante la presentación aparece en pantalla Leonardo DiCaprio en ‘El Lobo de Wall Street’, película donde interpreta al corredor de bolsa Jordan Belfort. Es imposible no pensar en sus dotes inversoras cuando se está ante una persona que gestiona una cartera superior a 800 millones de euros. Pero el protagonista de la ponencia no es solo Romero, director del Departamento de Inversiones de Unicorp Patrimonio, sino también Warren Buffet, el cuarto hombre más rico del mundo.

Pero Buffet no nació con gran fortuna, aunque en su lugar tenía un cerebro prodigioso. Con ocho años compraba packs de seis botellas de Coca-Cola en la tienda de su abuelo y las revendía por 25 centavos más caras. Después de varios negocios, con 14 años se hizo con un Rolls Royce por 350 dólares que pagó junto a un amigo y que alquilaba por 35 dólares diarios. Ahora, con 86 años, el magnate se ha convertido en un referente mundial en inversiones.

«Warren Buffet ha hecho popular el ‘Value Investing’», indica Romero, término que se puede explicar como saber adquirir algo bueno por menos de lo que vale. El conferenciante añade que un buen negocio consta de tres claves fundamentales: debe ser fácil de entender, sencillo de explicar y tiene que funcionar dentro de 10 o 15 años. Además, si se puede elevar el precio sin perder el negocio debido a la competencia, se está ante una muy buena inversión.

Pero hay dos hechos sobre los que el ponente advierte. En primer lugar está la ‘teoría del más tonto’: el tonto compra una cosa a un precio elevado buscando que venga otro tonto y se la compre a un precio mayor. Pero a veces, el tonto es el último y no encuentra a nadie a quien engañar. Por otro lado, hay que tener cuidado con el efecto oveja, es decir, con seguir a la masa. Para ejemplificarlo, Romero habla del baile de la conga. Explica que cuando se entra el último en ella, el primero ya está dando la vuelta. Citando a Buffet, «lo que el sabio hace al principio, los necios lo hacen al final».