Diario Sur

El fiscal pide 20 años de prisión para el acusado de asesinar al pequeño Alejandro

El presunto asesino del niño, en una imagen de archivo.
El presunto asesino del niño, en una imagen de archivo. / Ñito Salas
  • El representante del Ministerio Público asegura que Antonio Fernández arrojó al niño de tres años a una balsa de los Montes y dejó que se ahogara

El fiscal solicita que Antonio Fernández sea condenado a 20 años de prisión, ya que considera que asesinó al pequeño Alejandro, el niño de tres años que era hijo de la entonces su pareja sentimental y que fue hallado muerto ahogado en una balsa de los Montes de Málaga en febrero del año pasado.

En su escrito de acusación, el representante del Ministerio Público explica que el acusado fue a recoger al pequeño al colegio que se encuentra situado en la barriada del Palo. Tras ello, lo subió en su coche y se dirigió a un mirador en los Montes, que el fiscal describe como un lugar recóndito y apartado, en el que había cerca una balsa para la recogida de agua contra incendios, algo que el procesado, conocedor del paraje, "había escogido para la realización de su criminal propósito".

Antonio y Alejandro entraron en la balsa por un hueco que había en la verja que cercaba la zona. Una vez en su interior, sabedor que el menor no sabía nadar y prevaliéndose de su superioridad física, "lo arrojó sin miramientos al interior de la balsa, dejando que se ahogara sin ofrecerle el menor auxilio".

Una vez consumado el crimen, el acusado se dirigió a su vehículo y, continuando con el plan trazado para eludir las consecuencias de sus actos, se fue al centro comercial de Rincón de la Victoria, ya que tenía pensado decir que allí se había perdido el niño. Siempre según el relato del fiscal, Antonio habló con varios familiares diciéndoles que el pequeño se había extraviado.

Para el representante del Ministerio Público, el acusado fingió haber perdido al niño con el vigilante de seguridad del centro comercial, tras lo que se emprendió la búsqueda del pequeño y se avisó a las autoridades. Antonio, "ante lo evidente de la falsedad de sus afirmaciones, cambio hasta tres veces la versión de lo ocurrido, afirmando que el niño se había perdido en el paseo marítimo de la Cala Del Moral, en la playa de dicha localidad y en los acantilados allí existentes", hasta que finalmente condujo a los agentes al lugar donde se encontraba el cuerpo del menor.

El fiscal explica que la relación entre el acusado y la madre del pequeño era complicada, con frecuentes discusiones, siendo Antonio una persona muy celosa. Así, bien por celos o por entender que el menor era un estorbo en su relación con la madre, decidió deshacerse del pequeño.