Diario Sur

Detienen a una empleada de una farmacia de Málaga por la venta ilegal de vacunas infantiles

Foto de archivo de una campaña de vacunación.
Foto de archivo de una campaña de vacunación.
  • Presuntamente vendía las dosis, principalmente contra la meningitis, la varicela o la neumonía, a mitad de precio. En el mercado legal estos productos oscilan entre 68 y 108 euros

La responsable del negocio computa un descuadre de unos 6.000 euros –equivalente a 60 vacunas- solo en 2016

La Policía Nacional detiene a una empleada de una farmacia de Málaga por la venta ilegal de vacunas infantiles

La trabajadora, de 37 años, aprovechaba los turnos en que se hallaba sola en la farmacia para sustraer los productos farmacéuticos, que luego vendía con la ayuda de su marido -también arrestado- a amigos, vecinos y familiares

Las vacunas eran suministradas sin cumplir las medidas de seguridad marcadas por ley, no conservando por ejemplo la cadena de frío preceptiva en estos casos

La detenida y su pareja sentimental han sido detenidos por su presunta responsabilidad en los delitos de apropiación indebida y contra la salud pública

Agentes de la Policía Nacional han detenido en la capital malagueña a una empleada de una farmacia de la zona este y a su marido por la sustracción de vacunas infantiles, entre otros productos, y su posterior venta ilegal, incumpliendo las medidas de seguridad establecidas por ley.

Las vacunas intervenidas no conservaban la cadena de frío preceptiva, según una nota remitida por la Policía Nacional. Por ello, la trabajadora investigada y su pareja sentimental han sido arrestados por su presunta responsabilidad en los delitos de apropiación indebida y contra la salud pública.

Fue la propia dueña de la farmacia la que denunció las presuntas sustracciones de vacunas, entre otros productos farmacéuticos, en su establecimiento por parte de una de sus empleadas.

Inicialmente la farmacéutica se había percatado de un importante desfase entre las vacunas enviadas a su farmacia por los distribuidores y las que realmente vendía a los clientes. Dicho de otra manera, el género recibido no concordaba con el albarán de entrega. Solo en el presente año la responsable del negocio calculaba un descuadre inicial por valor de unos 6.000 euros -equivalente a unas 60 vacunas-.

La farmacéutica sorprendió a una de sus trabajadoras cuando sacaba una bolsa de medicamentos y vacunas por la puerta de emergencias de la farmacia, lugar en el que esperaba el marido de la trabajadora para recibir el lote.

Una patrulla de la Policía Nacional se dirigió al lugar y encontraron una vacuna infantil en el bolso personal de la empleada, además de varios productos farmacéuticos en el interior de una bolsa que portaba el marido.

Según la investigación, la trabajadora aprovechaba presuntamente los turnos en que se encontraba sola en la farmacia para sustraer productos farmacéuticos del establecimiento, principalmente vacunas, y disimularlo en los inventarios. Ella misma habría realizado pedidos 'extras' aprovechando la confianza depositada en ella por parte de la responsable de la farmacia, según informa la Policía.

Colocación de la mercancía

El círculo en el que los investigados colocaban la mercancía sustraída era muy cercano a ellos, basándose sobre todo en familiares, vecinos y amigos. El marido de la principal investigada hacía de correo tanto para la entrega como para el cobro de los medicamentos, apunta la Policía enel comunicado.

Las vacunas infantiles se vendían de manera fraudulenta a mitad de precio. En el mercado legal estos productos oscilan entre 68 y 108 euros. En concreto se tratan de vacunas contra la meningitis, la varicela, la neumonía, virus gastrointestinales, entre otras. Para no levantar sospechas entre los compradores, los investigados argumentaban tener un descuento por ser empleado farmacéutico. Además suministraban otros productos como dispositivos intrauterinos.

Los suministros se hacían por un canal no oficial en el que no se respetaban las medidas de seguridad establecidas por ley. De hecho, las vacunas intervenidas no conservaban la cadena de frío preceptiva en estos casos, generando con ello un riesgo para la salud de los destinatarios.

En un registro en el domicilio de los investigados, los agentes se incautaron de otra vacuna infantil.

La empleada y su marido han sido detenidos por su presunta participación en los delitos de apropiación indebida y contra la salud pública. Según las pesquisas, la trabajadora 'infiel' ha venido protagonizando una venta paralela de productos farmacéuticos desde, al menos, el año 2010.