Diario Sur

Málaga ya tiene ordenanzas fiscales para 2017

Juanjo Espinosa, el edil disidente de Málaga Ahora, ha participado finalmente en el pleno.
Juanjo Espinosa, el edil disidente de Málaga Ahora, ha participado finalmente en el pleno. / Salvador Salas
  • PP y Ciudadanos sacan adelante las nuevas medidas en un pleno extraordinario marcado por el estreno de Juanjo Espinosa como concejal no adscrito

La capital cuenta desde esta mañana con la nueva hoja de ruta que a partir de 2017 marcará la agenda fiscal de todos los malagueños. Las ordenanzas, cuya aprobación resulta clave entre otras cosas para la elaboración del presupuesto municipal, han salido adelante con el apoyo del equipo de gobierno (PP) y Ciudadanos, que han votado a favor de esta serie de medidas en un pleno extraordinario que se ha desarrollado con pocas sorpresas y mucho debate.

En primer lugar, Ciudadanos y el PP ya habían escenificado ayer con la firma de un documento la alianza para sacar adelante las nuevas ordenanzas fiscales, y con esa garantía sobre la mesa quedaba sólo la duda de qué postura defenderían el resto de grupos de la oposición, que han votado a favor de algunos puntos y se han abstenido o posicionado en contra de otros. Salvo el PSOE, que ha emitido su voto negativo contra todos los puntos de las ordenanzas y que ha tenido como portavoz en esta ocasión a Daniel Pérez por la incomparecencia de la titular, María del Carmen Sánchez, que ha alegado motivos personales.

Sin embargo, el auténtico protagonista de esta sesión extraordinaria en la Casona ha sido el edil Juanjo Espinosa, hasta hace unos días miembro del grupo Málaga Ahora y que esta mañana se ha estrenado como concejal no adscrito. Lo hacía en una tarima propia -una de las dos que ocupaba la prensa al final de la sala- y a la izquierda de su exgrupo, que ahora queda reducido a tres concejalas. Al otro lado de Espinosa, los dos representantes de Málaga Ahora. Con esa novedad en la sala, y tras acaparar la imprescindible dosis de focos por la novedad, el debate sobre las ordenanzas fiscales se ha desarrollado en los cauces previstos: el concejal de Economía y Hacienda, Carlos Conde, solicitando el apoyo del resto de los grupos para un ahorro fiscal que el equipo de gobierno cifra en doce millones de euros “porque lo contrario no lo entenderían las familias malagueñas”; el portavoz de Ciudadanos, Juan Cassá, apoyando sin fisuras al equipo de gobierno y pidiendo una postura “constructiva” y el resto de grupos defendiendo sus posturas.

Entre ellos, el propio Daniel Pérez, que ha justificado el voto en contra de los socialistas en el hecho de que “los impuestos de todos no pueden destinarse a museos fallidos o a pagar las cuentas de los privados de Limasa” y en que “el techo de gasto no se conoce”. “La política fiscal de este Ayuntamiento es un timo”, ha llegado a decir el edil socialista.

En la misma línea, aunque con una posición que finalmente se ha traducido en el apoyo a algunas medidas concretas y la abstención en otras, la portavoz de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, ha recriminado al equipo de gobierno que esté “más pendiente de la coyuntura económica que de las personas” y ha propuesto que se incrementen los ingresos a través de medidas “más equitativas y mayores controles fiscales”. “Que la justicia fiscal llegue a todos”, ha zanjado.

El debate sobre la subida o no de los impuestos ha sido el argumento central de la intervención de Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, quien ha reflexionado que “bajar los impuestos no siempre es positivo, porque depende a quién se haga”. En esta línea, el edil ha recordado que con los tributos que aportan los ciudadanos “se pagan servicios públicos y políticas sociales, de las que nos beneficiamos todos” y ha protagonizado la nota de humor de la sesión en su crítica a Ciudadanos por “querer apropiarse de todas las medidas que se suponen positivas”: “Cualquier día dicen que en Málaga hace un clima estupendo gracias a Ciudadanos”. Risas en la sala para rebajar la tensión.

Por último, Espinosa se ha estrenado en su primera intervención como concejal no adscrito con una denuncia a la “desigualdad” que percibe entre los ciudadanos, y la ha vinculado directamente la política fiscal del Ayuntamiento, que tachó de “regresiva”. Además, ha apostado por aumentar los ingresos dejando otro mensaje para el resto de ediles: “Como dejemos de ingresar vamos a tener que salir nosotros con las escobas para barrer la calle”.