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Arranca el plazo para cubrir 768 puestos de peón en Málaga capital

Operarios de la anterior edición realizan labores de desbroce en el monte Gibralfaro.
Operarios de la anterior edición realizan labores de desbroce en el monte Gibralfaro. / SUR
  • El programa de empleo, dirigido a familias en exclusión social, ofrece un contrato de tres meses y tres horas diarias por unos 600 euros mensuales

Un contrato temporal de tres meses, con una jornada diaria de tres horas y unos 600 euros netos al mes. Ésa es la oportunidad que miles de desempleados malagueños llevan meses esperando con el anhelo de volver a abrirse una puerta al mercado laboral. Se trata de los 768 puestos de peón que desde hoy oferta el Ayuntamiento de Málaga a través del programa extraordinario de ayuda a la contratación impulsado por la Junta de Andalucía con una partida de 2,1 millones de euros y que va dirigido a personas en situación de exclusión social o en riesgo de estarlo. Los aspirantes tienen desde hoy hasta el próximo día 17 para presentar la solicitud en cualquiera de las oficinas municipales de atención a la Ciudadanía (Omac) ubicadas en las juntas de distrito, donde ya están preparados para recibir el habitual aluvión de personas interesadas en hacerse con uno de estos contratos.

No en vano, en la primera edición de esta iniciativa (otoño de 2014) se presentaron 10.600 demandantes, mientras que en la del año pasado fueron más de 11.000. Con estas cifras, la previsión es que el proceso de selección, que corre por cuenta del Consistorio, se prolongue durante varios meses. En principio, el objetivo es que los 768 contratados empiecen a trabajar el 1 de marzo de 2017.

Los aspirantes que finalmente resulten seleccionados trabajarán de lunes a viernes con una jornada a tiempo parcial de tres horas, y serán repartidos entre los once distritos municipales y el Área de Servicios Operativos para desempeñar tareas fuera del mantenimiento ordinario del Ayuntamiento, pero que servirán para mejorar el entorno de los barrios tales como el desbroce de espacios públicos como solares y cunetas que no estén dentro de las obligaciones de Limasa, trabajos de conservación y mantenimiento en colegios públicos y dependencias municipales, la retirada de residuos sólidos acumulados en los cauces de los arroyos y la retirada de piedras y otros elementos de las playas.

De forma paralela, también está prevista la contratación de una empresa externa para controlar los trabajos a desarrollar. Con esta medida, que ya se hizo el año pasado, se pretende evitar la estampa que tanto malestar generó entre muchos ciudadanos en la primera edición con varios empleados mirando cómo su compañero realizaba un determinada tarea porque no había trabajo para tanto personal y la supervisión escaseaba dado que cada empleado municipal tenía encomendados varias cuadrillas además de encargarse de suministrar el material y atender cualquier incidencia.

Para otorgar los puestos de trabajo se valorarán las solicitudes en función de una serie de prioridades. Los primeros en la lista serán quienes formen parte de una unidad familiar en la que ninguno de sus miembros haya realizado ninguna actividad laboral en los últimos seis meses. Igualmente tendrán preferencia las personas víctimas de violencia de género, quienes tengan discapacitados a su cargo o aquellos pertenecientes a familias monoparentales con al menos un hijo a su cargo.