Diario Sur

Una ardilla perdida y una calle forestal

Piedra desprendida en el camino y suciedad junto a la escalinata que da a calle Magallanes.
Piedra desprendida en el camino y suciedad junto a la escalinata que da a calle Magallanes. / J. M. A.
  • Un vial de la zona alta de Cerrado de Calderón está abandonado, con piedras desprendidas y sucio

Es un vial muy utilizado en la zona alta de Cerrado de Calderón, puesto que comunica el Mercadona con la calle Magallanes, pero no parece una vía urbana, pese a estar catalogada como calle y llevar el nombre deJuan Cabanilles, un organista y compositor español de música barroca. Sólo el primer tramo de esta calle, entrando por calle Olmos hacia el centro comercial allí existente, puede considerarse como tal. La vía no tiene salida para los coches, pero sí para los peatones, que pueden continuar a pie por una especie de camino forestal asfaltado tras subir unas escaleras. Antes de encarar los primeros peldaños se aprecia la suciedad y el abandono existente en la zona:papeles, plásticos, desechos... El recorrido de ese camino hacia el otro extremo de la calle depara más de lo mismo. A la suciedad se suma una gran piedra desprendida en mitad del camino, así como unas vallas metálicas rotas que dejan un peligroso hueco hacia unas pistas deportivas de un colegio situado en las inmediaciones.

Matojos en los arcenes de la calle.

Matojos en los arcenes de la calle. / J. M. A.

Hace unas semanas los bomberos tuvieron que acudir cerca de allí para sofocar un incendio que afectó a algunos pinos, según relata Pilar Maldonado, una vecina del Cerrado, quien denuncia el mal estado de este vial con categoría de calle, que asegura es muy utilizado por los residentes en la urbanización para acortar camino entre una zona y otra. «Está muy abandonado y es peligroso por los desprendimientos, los huecos de la alambrada y porque si se declara un incendio puede extenderse y alcanzar a las viviendas próximas», señala, al tiempo que dice sentirse abandonados por el Ayuntamiento, «porque ni limpian esto, ni la zona de pinares, ni vienen a recoger las papeleras, que se encuentran siempre llenas y cuyo contenido acaba cayendo al suelo dando una pésima imagen a la urbanización».

Ardilla: carteles de búsqueda

Cartel buscando a una ardilla perdida.

Cartel buscando a una ardilla perdida. / J. M. A.

No es probable que en ese paraje bastante sucio y degradado se encuentre una ardilla coreana que anda perdida estos días y cuya dueña ha colocado carteles en distintos puntos de la ciudad ofreciendo una recompensa de 200 euros a quien de con ella. Algunos de estos carteles reclamando la colaboración ciudadana para dar con el animal se encuentran detrás del edificio de Hacienda, y en ellos se dice que la ardilla extraviada «parece un ratón, tiene rayas en el lomo y la cola como un pompón», aunque puntualiza entre paréntesis que «le falta la mitad». Según su dueña, la ardilla en cuestión es «huidiza, no peligrosa» por lo que pide «por favor» que si alguien la ve le avise, ya que de otra forma «en la calle morirá de hambre o algo peor».

La Malagueta: más contenedores de papel y de vidrio

En La Malagueta faltan contenedores de papel y de vidrio, según Pilar Gómez de la Cruz. «Sólo he visto uno en el paseo Reding y antes había muchos más», dice. «¿Por qué no colocan más contenedores de reciclaje?».

Si pusieran más contenedores de este tipo seguramente que serían más utilizados