Diario Sur

Santo Cristo, la única Iglesia de Málaga dedicada a la adoración al Santísimo. :: sur
Santo Cristo, la única Iglesia de Málaga dedicada a la adoración al Santísimo. :: sur

Sagrarios de madrugada

  • El impulsor de estas vigilias fue el obispo de Málaga Manuel González, que la semana que viene será canonizado por el Papa

  • Más de una veintena de grupos de la Adoración Nocturna se reúnen en las parroquías

Una semana nos separa de la canonización del beato Manuel González, quien fue Obispo de Málaga desde 1916 a 1931. Entre sus muchas facetas como pastor de la diócesis de Málaga, el impulsor de la Adoración Nocturna tuvo un lugar especial en su corazón. No en vano, al beato Manuel González se le conocía como el Apóstol de la Eucaristía y el Obispo de los sagrarios abandonados. Fue el adorador número 925 anotado en el Libro de Altas de la Adoración Nocturna Española (ANE) en Málaga, presente en Málaga desde 1883. Y es que «mientras la ciudad duerme, las parroquias acogen a un grupo de personas que dedican su tiempo a hablar con Dios en el silencio», explica el presidente de ANE en Málaga, Jesús Sojo.

Durante el pontificado del beato Manuel González en Málaga, se fundaron los grupos de Adoración de Pizarra, Álora, Alhaurín el Grande y Ubrique, entre otros pueblos. Y en Málaga capital, aumentaron los turnos de 6 a 24. Es más, D. Manuel creó la capilla de la Adoración Nocturna en lo que ahora son las aulas del Instituto Superior de Ciencias Religiosas San Pablo. Según explica Sojo, «la Adoración estaba presente en esta capilla 31 días al mes, los 12 meses del año, desde las 10 de la noche a las 6 de la mañana, y el Café Central también abría, para los adoradores. El mismo D. Manuel bajaba a celebrar la Eucaristía a esta capilla, antes de comenzar la jornada».

«La oración es el alimento del alma, lo que necesitamos para llevar nuestra vida de fe adelante», asegura Jesús Sojo. «Cuando yo era joven, eran continuos los actos de adoración al Santísimo que se hacían en las parroquias: el jubileo de las 40 horas, las cofradías sacramentales, la Adoración Nocturna. la vida ha cambiado mucho, pero los cristianos seguimos necesitando la oración».

«En los turnos de Adoración se pide por todo el mundo, por las necesidades, por las periferias, y también por nosotros mismos. La oración no nos deja indiferentes, sino que nos lleva a la acción», concluye el presidente de ANE en Málaga.

En la capital hay 22 turnos de adoradores, en los que participa una media de 15 personas. Cada turno dedica una noche al mes a rezar, a partir de las 21.00 horas. Estos turnos se pueden encontrar en las parroquias de Santa María Goretti, los Santos Mártires, San Patricio, Santa Rosa de Lima, Nuestra Señora de Fátima, Nuestra Señora de las Angustias, San Gabriel Arcángel, San Pablo, San Felipe Neri, la Divina Pastora, San Miguel, la Natividad del Señor, Nuestra Señora de las Flores, Nuestra Señora de la Paz, Santa Ana y San Joaquín, la Purísima Concepción, Nuestra Señora del Pilar, María Madre de Dios y la Asunción, además de en el Oratorio de la Cofradía de la Virgen de las Penas y el Santuario de María Auxiliadora.

A estos turnos se añaden los de las localidades de Arroyo de la Miel, Benalmádena-Costa, Cañete la real, Coín, Fuengirola, Marbella, Ronda, San Pedro de Alcántara y Vélez-Málaga. Sin olvidar a la Adoración Nocturna Femenina Española (ANFE), presente en 52 Diócesis de toda España, entre ellas en Málaga.

También es cosa de jóvenes

Rezar no es cosa de personas mayores con mucho tiempo libre, sino que es cosa de todo cristiano pues, como decía santa Teresa de Jesús, orar es «hablar de amor con quien sabemos nos ama». Los jóvenes también tienen un lugar en la Adoración Nocturna y, en Málaga, organizan sus vigilias de oración, a partir de las 22.00 horas, en la parroquia de los Santos Mártires y en otras parroquias de la capital, así como en los pueblos que lo solicitan.

Quieren ser una 'Luz en la noche' por eso, la Delegación de Juventud de la Diócesis de Málaga se unió, desde el año pasado a una experiencia con ese nombre. Más de 30 jóvenes de toda la provincia, participan en ella. Según Pedro Millán, coordinador de esta iniciativa, «cada uno de ellos asumió su ministerio: unos, en la calle anunciando; otros, acogiendo a quienes entraban en la iglesia; y otros, rezando ante el Sagrario por los que evangelizan y por los evangelizados... Todos nos hacemos una única luz en la noche junto con Jesús para ser testigos de nuestra fe».

Y es que «en todos nosotros existe la necesidad del encuentro con Dios. Esta generación ha crecido con el ruido, el estrés de actividades, la aceleración tecnológica que impide momentos de serenidad... Igual que le ocurrió al pequeño Samuel, éste es un tiempo en el que la Palabra de Dios es rara pero eso no impide que Dios nos siga hablando y que quiera comunicarse con nosotros. Cuando uno descubre que este encuentro con Dios, en el silencio, es tan grato y lo llena de serenidad y calma, repite la experiencia», concluye Millán.