Diario Sur

Un nuevo proyecto busca conectar el sector agrícola con la tecnología y la investigación

La Junta de Andalucía ha puesto en marcha una iniciativa para desarrollar proyectos de innovación en el campo andaluz y que busca conectar agentes del conocimiento y la investigación con empresas y pymes agroalimentarias. El delegado del Gobierno andaluz en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, acompañado por el delegado de Agricultura, Javier Salas, y la directora del centro IFAPA, María de las Nieves Cruz, destacó que «a través de esta relación basada en la innovación y el desarrollo, el sector agroalimentario andaluz va a experimentar una mejora».

La medida está incluida en el Programa de Desarrollo Rural de Andalucía, encuadrado dentro del marco europeo 2014-2020, y contempla una línea de incentivos de 7,47 millones de euros para la convocatoria del año 2016. «Creemos que es un avance desde el punto de vista de la innovación», apuntó Salas.

Por su parte, Ruiz Espejo subrayó que «esta medida tiene en la provincia de Málaga, una oportunidad vinculada a la innovación, la investigación y las nuevas tecnologías, ámbitos en los que Málaga es punta de lanza en Andalucía». El delegado puso como ejemplo los centros de desarrollo y empresas del PTA, así como la relevancia de los agentes del conocimiento y la investigación como IFAPA o la UMA.

Dos fases

La convocatoria de 2016 contará con dos fases. La primera, con una duración de seis meses, está destinada a la creación y puesta en marcha de grupos operativos de trabajo y las ayudas serán de 5.000 euros. Por otro lado, la segunda fase, con una temporalidad de dos años, se centrará en la ejecución de los proyectos innovadores de carácter general o específico para el olivar y recibirán unos incentivos que oscilarán entre 25.000 y 300.000 euros.

Dichas ayudas pueden ser solicitadas por todas las empresas cuyos proyectos se centren en la mejora de los resultados económicos de las explotaciones, reestructuración o modernización de las mismas, la diversificación agrícola, la mejora de la gestión y la eficacia medioambientales, entre otras.

Además, las empresas concesionarias de la ayuda se comprometen a cumplir una serie de objetivos tales como la restauración, preservación y mejora de la biodiversidad y los sistemas agrarios, la mejora de la gestión del agua, la prevención de la erosión de los suelos o la búsqueda de una mayor eficiencia en el uso del regadío.