Diario Sur

Los alemanes del Puente

Küstner de distintas procedencias se reúnen en Málaga este fin de semana.
Küstner de distintas procedencias se reúnen en Málaga este fin de semana. / Francis Silva
  • Küstner de todo el mundo se reencuentran por segunda vez en Málaga

  • La rama malagueña de la familia, que se ha esparcido por toda España, recuerda a su creador, Jorge Küstner, que se estableció en la ciudad en 1895

Jorge Küstner (Merienberg 1865-Málaga 1910) era un joven comerciante alemán que recaló en Málaga a finales del siglo XIX. Se dedicaba a comercializar con productos procedentes de las colonias de Alemania en África oriental hasta centro Europa. En esa ruta comercial, el puerto de Málaga era escala obligada. Con 35 años, en uno de sus viajes, descubrió la riqueza de los productos malagueños: sus vinos, la pasa moscatel y los higos secos. Sin dudarlo, comenzó a exportarlos a Europa, estableciéndose en la capital malagueña. Sin hablar español, se relacionaba fundamentalmente con la colonia alemana de la época. Sin embargo, pronto de enamoró de una malagueña, de apellido también alemán, pero cuya familia llevaba años integrada en la ciudad, Rosa Schneider (Málaga 1876-1951), con quien contrajo matrimonio un año después. Aunque falleció joven, apenas con 44 años, Jorge y Rosa tuvieron cuatro hijos, tres varones (Emilio, Otto, y Federico Küstner Schneider) y una mujer (Rosa Küstner Schneider). Aquel fue el origen de la rama malagueña de los Küstner, una familia enraizada en Málaga, cuyos descendientes se han ido ramificando también por otras zonas de España, desde Cataluña o Madrid, e incluso toda la zona de Levante, aunque también hay familiares en Australia, Argentina y Estado Unidos, y por supuesto Alemania, de donde era original.

En el Puente de los Alemanes.

En el Puente de los Alemanes. / Francis Silva

La historia la conocen bien sus descendientes, especialmente los malagueños, donde el apellido es muy conocido. Un hijo del matrimonio, Emilio, llegó a ser Cónsul de Alemania en Málaga y Hermano Mayor de la Cofradía de Mena. Además, los Küstner jugaron un importante papel a la hora de ayudar y acoger a los marineros heridos y supervivientes del naufragio de la fragata S. M. S. Gneisenau en 1900 en la bahía de la capital, a causa de un temporal. Fallecieron 41 marineros. Sin embargo, la catástrofe fue menor gracias a que los malagueños se volcaron para rescatar y acoger a los sobrevivientes, entre ellos Jorge y Rosa.

Según Emilio Küstner, uno de los pocos descendientes malagueños que, junto a su hijo, mantiene el primer apellido del fundador de la rama, muchos malagueños recibieron diplomas de agradecimiento del káiser Guillermo II. Jorge recibió también una medalla de la Sociedad Española de Salvamento de Náufragos. Ambos documentos son conservados por la familia, algunos de cuyos miembros conservan restos de la fragata. Siete años más tarde del naufragio, la ciudad sufrió un temporal que se llevó por delante sus puentes y Alemania donó a Málaga el Puente de los Alemanes en agradecimiento al auxilio que prestó a sus náufragos.

Los Küstner, que celebran estos días en Málaga la décima reunión familiar, visitaron ayer el puente para recordar la ayuda de su familia a los náufragos. Al encuentro asisten 120 personas con el apellido Küstner de las que un centenar son españolas, 19 alemanas y una australiana. «De las seis generaciones que han pasado desde que Jorge Küstner se implantó en Málaga, sólo sobreviven las tres últimas. El mayor tiene 96 años y el menor tres meses», señaló ayer Berta Moreno, que ha sido la encargada de organizar el encuentro. El anterior tuvo lugar en Leipzig (Alemania) en 2014.

Hoy sábado la familia acudirá al Cementerio Inglés para realizar una ofrenda floral sobre la tumba de Jorge Küstner. Los encuentros familiares se iniciaron antes de la II Guerra Mundial en Alemania y más recientemente desde 2000, por iniciativa de la rama alemana. El objetivo es mantener los lazos.Málaga ya ha sido sede en dos ocasiones. La próxima reunión, que será dentro de dos años, la decidirán mañana entre todos los miembros de la gran familia Küstner.