Diario Sur

«Ahora me siento viva»

Decenas de mayores no dudaron en salir a la pista y ‘mover el esqueleto’ coreografiados por las monitoras.
Decenas de mayores no dudaron en salir a la pista y ‘mover el esqueleto’ coreografiados por las monitoras. / Á. Ramos
  • Casi mil malagueños celebran el Día de las Personas Mayores con baile y música en directo

En el brillo de sus ojos o en las arrugas de su piel se puede apreciar que la vida de muchas personas mayores no ha sido fácil. Sin embargo, y a pesar de todas las dificultades, luchan a diario por sentirse bien y disfrutar de cada instante que les ofrece la vida. Esta es la situación de los casi mil mayores que se dieron cita en la tarde de ayer en el hotel NH de Málaga, en un acto organizado por el Ayuntamiento para conmemorar el Día Internacional de las Personas Mayores que se celebrará mañana, día 1 de octubre. Todos ellos, de distintas edades, coincidieron en lo mismo: que este tipo de actividades les ayuda a mantenerse activos y a luchar en muchos casos con la soledad en la que se encuentran debido a la marcha de los hijos o a la ausencia de sus parejas.

«Ahora me siento viva», destacó María del Carmen Ortiz, quien acompañada de su marido, Antonio Romero, reconoció que no faltan a ninguna iniciativa que se les ofrece. «Llevamos 47 años casados y siempre hemos sido muy inquietos y este tipo de actividades nos aporta salud, vitalidad y mucho optimismo», señaló María del Carmen. «Nos sentimos jóvenes y queremos hacer lo que hace la gente joven», apuntó Antonio. Por su parte, Ana Martos, otra de las presentes, opinó que este tipo de propuestas es «muy buena para la gente mayor» y les ayuda a «quitarse las penas». «Bastante hemos sufrido ya, ahora nos toca disfrutar», comentó con una sonrisa.

A lo largo de toda la tarde, los participantes pudieron disfrutar de un ágape y música en directo, y muchos de ellos no dudaron en salir a la pista y ‘mover el esqueleto’ bailando pasodobles, rancheras o incluso canciones de Julio Iglesias.

Reconocimiento a un veterano

Uno de los protagonistas de la tarde fue Lorenzo Molina, que a sus 88 años recibió un reconocimiento a su trayectoria como presidente de la Asociación de Mayores de Málaga Este. Este ruteño afincado en Málaga explicó que su vida no fue sencilla. Sufrió la dureza de la Guerra Civil y la posguerra. Siendo un niño dejó la escuela para trabajar, pero tuvo suerte de que su padre le enseñó lo básico para leer y escribir y hacer algunas cuentas matemáticas. La muerte de su esposa le hundió en una profunda tristeza, pero aun así sacó fuerzas para participar en la asociación y luchar por la integración de las personas mayores. «Yo no quería quedarme encerrado en una habitación, porque quien lo hace suele durar poco. Yo quería vivir y disfrutar», reconoció emocionado.

Vicente Jaime, miembro del Consejo Municipal de Mayores, expresó que las actividades que se ofrecen desde las administraciones públicas y desde las asociaciones de mayores buscan el bienestar de estos y afirmó que la gente mayor «es muy participativa y no le teme a nada». «Se integran muy bien en todo y tienen muchas ganas de aprender», dijo. «¡Incluso muchos se animan con el inglés!». Su compañera en el Consejo, Pilar Payr, destacó que muchos de los participantes buscan «combatir la soledad» ya que gracias a estos eventos «hacen muchas amistades».

«Los talleres que más triunfan son los de gimnasia y los de baile, tanto los regionales como los de salón», apuntó Pilar, quien añadió que también tiene mucho éxito el taller de informática. «Eso que dicen de que los mayores son torpes con la tecnología es falso», afirmó con rotundidad. Por su parte, Loli Arrabal, una de las monitoras que lleva más de 20 años trabajando con personas mayores, consideró que los talleres son muy positivos. «No están solos en el sillón, si no que salen de sus casas y se relacionan con otras personas. Además, mantienen una buena actividad física y mental», expuso Loli. «Y lo más importante, es que ven el día a día con una sonrisa», agregó.