Diario Sur

La tecnología al servicio de las ciudades, y no al revés

José Luis Núñez, Tomás Vera y Antonio Gómez-Guillamón. :: álvaro cabrera
José Luis Núñez, Tomás Vera y Antonio Gómez-Guillamón. :: álvaro cabrera
  • Ponentes de ambos lados del Atlántico intercambian experiencias en torno a las 'smart cities' y los ecosistemas innovadores

«Una ciudad jamás se podrá llamar 'smart', es decir, inteligente, si no es inclusiva, por muchos sensores que ponga». De esta forma tan contundente introdujo Tomás Vera el debate sobre las ciudades como ecosistemas innovadores. Un diálogo en el que él mismo tiene mucho que decir como presidente de la Fundación Ciudad y director del Foro Iberoamericano de Ciudades.

Vera quiso centrarse en Latinoamérica, que calificó de «banco de pruebas» para el desarrollo urbano puesto que ya está «allá donde se dirige el mundo»: un 80% de su población vive en ciudades. El principal reto del subcontinente es la desigualdad y la exclusión social, y a su erradicación debe dirigirse el desarrollo tecnológico. «Hay entre un 30 y un 35% de la población de las ciudades de Latinoamérica sin acceso a servicios básicos como el agua, la electricidad o el transporte público», recordó. Para avanzar en este camino, en su opinión, hay que ir «a modelos de colaboración público-privada».

Pero ¿cómo debe ser esa interacción entre el ámbito público y privado en lo concerniente al fomento de ecosistemas de innovación? El representante malagueño en la mesa de debate, Antonio Gómez-Guillamón -cofundador de Aertec y vicepresidente del Club Málaga-Valley- lo tiene claro: «Los organismos públicos deben crear ese caldo de cultivo para que las cosas ocurran. Crear las condiciones y dejar que las iniciativas surjan, pero sin dirigirlas: simplemente animándolas», advirtió.

En la misma línea se manifestó el abogado y asesor especialista en tecnologías de la Información, Juan Luis Núñez, que en 2001 Núñez lideró la Fundación País Digital, una iniciativa «muy innovadora» por su estrategia basada en articular puentes entre el sector público y el privado que tiene el objetivo de acelerar el desarrollo tecnológico de Chile. «Al principio nos centramos en despliegue de redes y ahora nos queda el segundo paso, el importante: cómo usamos la tecnología», afirmó. Con el propósito de investigar usos urbanos de la tecnología dicho organismo lanzó en 2012 un área de 'smart city', pero reconoció que les faltan «ejemplos concretos y reales». «Un reto ambicioso del que la ciudad de Málaga es un gran ejemplo por su labor en aspectos como el transporte público», afirmó.

Continuando con el caso de Málaga, Gómez-Guillamón narró la transformación vivida en la capital en los últimos 25 años. «De tener sólo una empresa tecnológica, Fujitsu, a contar con multinacionales de primer nivel y una efervescencia de 'startups' y emprendedores», afirmó. Un gran cambio que, según su opinión, se apoya en tres pilares. El primero, un plan estratégico claro y bien definido: «Todo el mundo se aparta ante un hombre cuando sabe adónde va. Y Málaga lo sabe», afirmó. Los activos de la ciudad son el segundo ingrediente: «Tenemos un gran aeropuerto internacional, una gran universidad con disciplinas que interesan al mundo de la tecnología, además de un parque tecnológico bien abonado. Y además Málaga es un sitio donde la gente quiere vivir», afirmó, para concluir con el tercer factor de éxito: la gente que lo hace posible, «y ahí es donde encaja Málaga Valley: es la gente organizándose, reuniéndose, haciendo de embajadores».