Diario Sur

Carta de unos ‘artistas callejeros’ sin escrúpulos

Carta de unos ‘artistas callejeros’ sin escrúpulos
  • El autor de la escultura a Emilio Prados escribe en boca de los que pintarrajearon el monumento

La misiva no tiene desperdicio y por eso la reproducimos tal cual. Es una carta escrita, a modo figurado, por aquellos ‘artistas callejeros’ que tanto abundan en esta ciudad, y que se encargaron de pintarrajear la escultura en honor a Emilio Prados situada en el paseo marítimo de El Palo, aunque también dejan su impronta en fachadas, locales y cualquier rincón que encuentren en su camino. La carta la escribe Andrés Montesanto, el autor de la escultura objeto del acto vandálico, uno más de los que lamentablemente se producen en esta ciudad. «Los abajo firmantes queremos agradecer a Málaga la libertad que nos da para expresarnos. A todos los comerciantes, particulares e instituciones, que ponen a nuestra disposición fachadas, persianas, esculturas o mobiliario, ya que cualquier superficie es apta para estampar nuestras graciosas firmas, y eventualmente culminar alguna divertida borrachera. Nos hemos propuesto, con la colaboración de algunos dueños de perros y otros ilustres ciudadanos, a convertir a Málaga en la ciudad más guarra de España"

Carta de unos ‘artistas callejeros’ sin escrúpulos

Y continúan: "Como no somos egoístas y nos enorgullece colgar nuestro arte en la red, coleguitas de toda Europa están viniendo a descargar sus botes de spray aquí (en sus ciudades los meterían en chirona). Los aquí firmantes queremos agradecer que Málaga, en lugar de despilfarrar el dinero en viejecitos, estudiantes pobres, familias desahuciadas, zonas verdes aburridas o esculturas insulsas, destine casi un millón de euros anuales en limpiar nuestros grafitis y reparar algunas de nuestras hazañas etílicas. ¡Jo macho, esto si que es una subvención! ¡Todos los años nos reponen los soportes, inmaculados, para que podamos seguir creciendo! Queremos agradecer también la comprensión de todos, de no agobiarnos en la escuela con clases de civismo, de no organizarse ni crear ninguna plataforma, de no molestarnos, de no presionar a los políticos, de no denunciarnos, en fin, de dejarnos crecer".