Diario Sur

Los primeros becarios de Google en Málaga

Dani García y Fernando Díaz, en el futbolín que preside la que ha sido su oficina durante los últimos seis meses.
Dani García y Fernando Díaz, en el futbolín que preside la que ha sido su oficina durante los últimos seis meses. / Francis Silva
  • Dos alumnos de la UMA descubren cómo es trabajar en la empresa más deseada del mundo... sin moverse de su ciudad

  • Tras seis meses trabajando codo con codo con el equipo de Virustotal, Fernando y Daniel ven cómo se multiplican sus opciones profesionales

Ningún estereotipo sobre los becarios se cumple en el caso de Google. Ni llevan cafés, ni hacen fotocopias ni cobran una miseria. La empresa, famosa por mimar a sus empleados, no decepciona en el trato a sus ‘interns’. Dos estudiantes de la UMA han podido comprobarlo en primera persona durante los últimos seis meses: Fernando Díaz y Dani García, de 20 y 27 años, que ahora pueden presumir en su currículum de ser los primeros becarios de Google en Málaga. Lo son gracias a que Virustotal, la empresa de ciberseguridad que la multinacional compró en 2012, mantiene desde entonces su sede en la ciudad. En su atípica oficina, ubicada en un chalé de la urbanización El Candado, han transcurrido las prácticas de estos jóvenes apasionados por la informática que ahora ven cómo se multiplican sus oportunidades laborales. De hecho, el más joven de ellos, que no ha terminado segundo de carrera, acaba de descartar una oferta de una firma sueca para empezar a trabajar en Hispasec, la compañía de la que nació Virustotal.

¿Cómo se consigue una beca en Google? Lo cierto es que en el caso de Virustotal, que mantiene bastante independencia dentro de la organización, no hubo una convocatoria de prácticas al uso. Su ‘manager’, Bernardo Quintero, agradece la flexibilidad mostrada por el rector de la UMA, José Ángel Narváez, el vicerrector de Innovación Social y Emprendimiento, Rafael Ventura; y Antonio Peñafiel, cuando les plantearon sus necesidades. «Nuestro convenio es bastante especial: para empezar, sabíamos a quiénes queríamos», explica. Y es que Fernando y Dani ya estaban en el radar de Quintero aun sin saberlo ellos. Ambos pertenecen al Grupo de Desarrolladores de Google de Málaga, una comunidad de aficionados a la informática que organizan actividades para ampliar y compartir conocimientos. Dani, apasionado de Android, había diseñado por iniciativa propia y de forma altruista una ‘app’ de Virustotal «mejor que la oficial», según reconoce quien ha sido su tutor durante las prácticas, Emiliano Martínez. Y Fernando, que no recuerda a qué edad empezó a programar –«Creo que antes de los 10 años», apunta–, les sorprendió con su dominio autodidacta de la ingeniería inversa: una disciplina que se ocupa de descubrir cómo funciona un programa de cuyo código fuente no se dispone.

Tan claro tenían en Virustotal que les querían a ellos que convencieron a la UMA para que el convenio de prácticas les permitiera seleccionar a alumnos que aún no hubieran cursado el 50% de las asignaturas de la carrera, ya que Fernando estaba todavía entre primero y segundo. «Lo que más valoramos de ambos es su perfil autodidacta, indispensable en el mundo de la seguridad informática porque no existe formación reglada; no es algo que se estudie en la Universidad», explica Bernardo Quintero.

Tampoco es una beca al uso en lo que se refiere a sueldo. Los ‘interns’ malagueños de Google no han cobrado los 6.000 dólares mensuales de sus homólogos en Silicon Valley, pero sí bastante más no ya que un becario, sino que un programador ‘junior’ del PTA. No pueden revelar la cifra concreta por exigencias del contrato, pero basta decir que multiplican por más de cinco la remuneración habitual de las prácticas universitarias.

Lo que no estaba contemplado en el convenio con la UMA es el «buen ambiente» que se han encontrado los dos jóvenes en Virustotal. En seguida hicieron piña con los siete ingenieros que forman el equipo. «El futbolín es testigo», aseguran enseñando la pizarra llena de puntuaciones. «¿Lo que más echaremos de menos? Los desayunos... y los redesayunos», afirman, conscientes de que no será fácil volver a encontrar el mismo entorno laboral.

Misión cumplida

Dani y Fernando llegaron a Virustotal con un proyecto concreto que desarrollar: un entorno simulado para probar aplicaciones de Android y saber si tienen componentes maliciosos, que será lanzado próximamente por Virustotal. «Han hecho un trabajo de primera división. Son un buen tándem porque uno domina la ingeniería inversa y otro es muy bueno en Android», elogia su tutor. De hecho, como culminaron esta misión antes de lo previsto acometieron otras: Fernando ha desarrollado una aplicación para detectar ‘malware’ en las nuevas televisiones inteligente que funcionan con Android. «Es algo que preocupa ahora mucho a los usuarios, que tienen miedo de estar siendo grabados o escuchados en el salón de su casa a través de su tele», explica. Mientras, Dani ha adaptado el entorno simulado antes mencionado para el sistema operativo Linux.

Y ahora, ¿qué? «Quiero mejorar mi inglés para irme a trabajar a Europa o Estados Unidos. ¡Igual acabo en Google! Y en el futuro, quizá montar mi propia empresa», apunta Dani. Fernando ya ha recibido dos ofertas laborales: una de una empresa sueca y otra de Hispasec, que es la que ha elegido porque le permite seguir estudiando. Por su parte, el ‘manager’ de Virustotal afirma que, visto lo positivo de la experiencia, repetirán.