Diario Sur

Urbanismo da luz verde a una promoción de pisos en la plaza del Teatro

Así está la manzana entre la plaza del Teatro y la calle Tejón y Rodríguez. :: fernando gonzález
Así está la manzana entre la plaza del Teatro y la calle Tejón y Rodríguez. :: fernando gonzález
  • La Sareb reactiva el proyecto para construir 58 viviendas tras la amenaza del Ayuntamiento de subastar la manzana por su abandono

Sus fachadas, que es lo único que se mantiene en pie aunque a duras penas de estos edificios del siglo XIX, constituyen una de las peores estampas del Centro Histórico de Málaga, fruto del abandono en el que esta manzana de la plaza del Teatro lleva inmersa desde 2011, cuando la promotora vasca Baensa, que lo adquirió dos años antes para destinarla a viviendas de lujo, aparcó el proyecto por problemas económicos. Una situación que parece que por fin podría revertirse de manos de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), conocido como el banco malo y que 'heredó' el inmueble al entrar sus propietarios en concurso de acreedores.

Aunque ha sido tras la presión ejercida por el Ayuntamiento, que llegó a ponerle precio a su subasta forzosa, lo cierto es que las obras para volver a levantar los edificios conservando sus fachadas podrían arrancar a comienzos de 2017. La Gerencia Municipal de Urbanismo acaba de conceder la licencia de obras que la entidad solicitó el pasado julio para frenar la expropiación, comprometiéndose a presentar el proyecto de ejecución en un máximo de tres meses y a iniciar los trabajos también en tres meses desde la expedición o entrega de la licencia.

A diferencia del proyecto anterior, la promoción prevista no tendrá 71 pisos ni serán de lujo, pero sí 58 viviendas más amplias y, según la Sareb, con unas calidades adecuadas.

Tres años de obras

Con un presupuesto de 6,4 millones de euros y un plazo de ejecución de tres años, los edificios también contarán con 108 plazas de aparcamiento, 58 trasteros y siete locales comerciales. El proyecto también contempla la restauración de las fachadas que aún siguen en pie y reconstruir las que fueron demolidas conforme a su composición original. Del mismo modo, también se recuperarán los huecos de planta baja con unas dimensiones y modulación acordes con el resto de edificios, además de mantener el esquema de patio central en torno al cual se establecen las circulaciones y acceso a las viviendas, conforme a la tipología de la edificación original.

De esta forma, esta manzana volverá a recobrar la vida, después de que en 2004 se tuvieran que marchar los últimos inquilinos que permanecían en ella tras otorgarle un juez el estado de ruina, después de que Urbanismo rechazara la petición de los propietarios, la promotora Evemarina. En ese momento, el Ayuntamiento concedió dos años para que el conjunto fuera rehabilitado, pero no fue así. Después, en 2006, Urbanismo cambió el uso de la parcela, que pasó de hotelero a residencial. A cambio, obligaba a los dueños a mejorar las calles y el entorno. El proyecto siguió estancado, hasta que en 2009 lo adquirió Baensa, que llegó a acometer las obras de demolición del interior con la intención de levantar 71 viviendas de lujo.

Pero no pasó de ahí por los problemas económicos de la promotora vasca, que finalmente abandonó el proyecto en 2011. Tres años después, ya siendo propietaria la Sareb, el Ayuntamiento incluyó la manzana en el Registro Municipal de Solares, un trámite que obliga a sus dueños a actuar en el plazo de un año o someterse a una subasta forzosa. Al no haber reacción, Urbanismo inició el proceso para subastar el inmueble por 8,7 millones, aunque el pasado abril se paralizó tras acordar un calendario de actuaciones que, de momento, se va cumpliendo.