Diario Sur

La reválida de De la Torre

Los puestos en las tenencias de Alcaldía supondrán cambios en la bancada de la derecha en el pleno.
Los puestos en las tenencias de Alcaldía supondrán cambios en la bancada de la derecha en el pleno. / P. R. Q.
  • Modifica las tenencias de Alcaldía y premia a Conde, Andrade, Porras y Jiménez y relega a Cortés, Pomares, Martín Rojo y Maeso. El regidor parece dispuesto a acabar la legislatura

Este mes de septiembre será recordado en el ámbito educativo por cerrar un ciclo histórico: la última Selectividad de unos cuarenta años. El próximo, se supone, si este país es capaz de salir de un gobierno en funciones desde hace nueve meses –que se dice pronto– se pondrá en marcha un sistema mucho más afín al alcalde Francisco de la Torre. Más cercano por lo menos. Se trata de la reválida, esa que pasaron aquellos que estudiaban y que ahora frisan los 60 años. La misma que cumplimentó el regidor, que suma 73 navidades y que ahora ha aplicado, como el que no quiere la cosa, a su equipo de gobierno. El premiado, como todos sabemos, es Carlos Conde, que además de ser portavoz será primer teniente de alcalde. Un puesto que no es baladí, ya que hace las veces de regidor «en caso de vacante, ausencia o enfermedad al alcalde-presidente». Ser el primer edil, aunque sólo sea de forma coyuntural, tiene su encanto, sobre todo para aquellos que les encanta tocar poder.

El puesto de primer teniente de alcalde también supone presidir el pleno cuando el regidor no esté presente, así que ahora cuando De la Torre salga a atender a una visita o llamada importante, algo que hace habitualmente, será Carlos Conde el que se siente en la presidencia.

La reválida o selectividad añeja la hizo el regidor anteayer, pero el revuelo del cambio de portavoz, la dejó en un segundo plano. En este examen o filtro para el nuevo curso político, De la Torre ha premiado a Julio Andrade (pasa de ser el quinto teniente de alcalde al cuarto);a Teresa Porras (que salta de ser la séptima a la quinta);y a Raúl Jiménez (que sube un puesto de la octava tenencia de Alcaldía a la séptima). Ustedes pensarán: ¿esto qué supone? Realmente, no supone un incremento económico en sus salarios, ya que los tenientes de alcalde, y lo son todos los ediles populares menos el regidor (obviamente);el presidente de la Diputación, Elías Bendodo;y la concejala del área de Accesibilidad, Paqui Bazalo, cobran un plus por esta competencia, que supone 3.140 euros más al año. Pero sí cambia un aspecto, que aunque puede resultar poco importante, no lo es para aquellos a los que les encanta figurar:cambian su posicionamiento en el pleno de la ciudad.

Por deferencia, Bendodo ocupa el tradicional puesto del portavoz por ser presidente de la Diputación, detrás el portavoz Carlos Conde y todos los tenientes de alcalde por orden. Así, de los premiados, Jiménez bajará a la primera bancada, la importante.

Los que bajan. Cortés, Pomares, Martín y Maeso

Entre los castigados o relegados en el escalafón están Francisco Pomares, que pierde la viceportavocía y la segunda tenencia de alcaldía, pero que al fin y al cabo baja para que Mario Cortés no caiga al tercer puesto. La portavocía tradicionalmente lleva aparejada la primera tenencia de Alcaldía. También caen, y en este caso de forma importante, María del Mar Martín Rojo, que desciende del tercer puesto al sexto y Elvira Maeso, del sexto, al octavo. Si se tiene en cuenta el caso concreto de Maeso, de ser la tercera en la lista del PPa las municipales ha descendido a ser la octava en las tenencias de Alcaldía.

Hay otra lectura que resulta curiosa. El PPempieza a parecerse a Ciudadanos cuando no tiene pudor en situar a (cuatro) hombres en los primeros puestos del escalafón. En el grupo naranja hay tres concejales hombres, cuando lo habitual es que hubiese, como poco, una mujer entre ellos;y en el PPlas tenencias de Alcaldía priman, fundamentalmente a los hombres, mientras que tres mujeres cierran los últimos puestos:Maeso, Gema del Corral y Elisa Pérez de Siles.

El mentidero. El alcalde acaba la legislatura

El relevo sirvió anteayer para poner sobre la mesa una realidad:Cortés no ejercía de portavoz en puridad, aunque sí defendiese los asuntos en el pleno. También para que en el mentidero municipal se abordara el asunto recurrente del último año, que nos acompañará hasta el final de la legislatura:De la Torre no se va. La última ‘encerrona’ del partido para situarle como cabeza de cartel de las elecciones generales por Málaga cayó en saco roto, y esto tensó inevitablemente sus relaciones con ambos presidentes, regional y provincial, Juanma Moreno Bonilla y Elías Bendodo, aunque digan de cara a la galería que su relación es fluida. Cortés, sin duda, por su posicionamiento cercano a Bendodo, es uno de los ‘damnificados’. Conde también es el hombre fuerte de Bendodo en la Casona, pero él ha aprendido este año a nadar entre dos aguas.

La sentencia de lo que va a pasar parece firme. De la Torre acabará el mandato municipal si no hay algún impedimento que no se lo permita. «¿Yo qué dije en campaña?Que estaría cuatro años, me oísteis decirlo, ¿no?», preguntaba a los plumillas días después del envite de Moreno Bonilla. Así que los delfines o presuntos delfines, definición maldita, deberán esperar casi tres años para ver la luz. Un veterano funcionario(a) de la casa lo explicaba a la perfección:«El alcalde ya no se ve de otra forma que siendo alcalde. Piensa que estar quince años ahí y que le quieran obligar a dejarlo es como si le destronaran, y él no lo va a permitir». Así que en su propia reválida, De la Torre parece tenerlo más claro que nadie:él sigue que para eso manda.