Diario Sur

Condenados a dos años por secuestrar a un hombre en Zaragoza y retenerlo en Mijas

  • Al parecer, una deuda de 10.000 euros hizo que los procesados acabaran trasladando a la localidad costasoleña a la víctima

Se subió al coche con los que se iban a convertir en sus captores. Estaba en Zaragoza, la ciudad en la que residía y quería ir a casa, pero su destino fue bien distinto. Y es que acabó siendo trasladado y retenido en un piso situado a más de 800 kilómetros de distancia de su domicilio, algo por lo que ahora los secuestradores han sido condenados a dos años de prisión cada uno.

Así se recoge en la sentencia, a la que ha tenido acceso este periódico. Dictada por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Zaragoza, en la resolución judicial se recuerda que los hechos tuvieron lugar el 30 de diciembre de 2015. La víctima se encontró a su primo –defendido por la abogada penalista Carmen Zurita Gutiérrez–, que iba acompañado por el otro procesado, momento en el que los dos acusados comenzaron a insultar y a gritar al denunciante.

Tras ello le dijeron de ir a otro sitio a hablar de una supuesta deuda, una oferta que la víctima aceptó para evitar una discusión en la calle. Así, los tres se fueron a una cafetería donde siguieron debatiendo, hasta que los dos procesados se ofrecieron a llevar al denunciante a su casa.

Sin embargo, en un momento determinado, éste se percató de que el vehículo se dirigía por la carretera en dirección a Madrid, aprovechando un semáforo en rojo para intentar bajarse, algo que no logró porque las puertas estaban bloqueadas. Además, ante los intentos de salir del vehículo, uno de los acusados sacó un cuchillo y comenzó un forcejeo, tras el que este procesado acabó sentándose en el asiento trasero para tener controlada a la víctima.

Siempre acompañado

Ante esta situación, el denunciante decidió cumplir con las instrucciones que le iban dando, llegando así al domicilio situado en Mijas, del que no le permitieron salir en ningún momento. Siempre según la sentencia, nunca le dejaron solo para que no pudiera escapar, al tiempo que le decían: «Ahora tienes que quedarte en el domicilio hasta que se arreglen los problemas».

Durante el trayecto, el denunciante pudo contactar con su hermano en dos ocasiones y le dijo que lo habían secuestrado y que su primo quería recuperar el dinero, hablando de una cantidad de 10.000 euros. Pero el cautiverio no duró mucho. En menos de 24 horas desde que fue secuestrado, antes de que acabase el año, los agentes del Cuerpo Nacional de Policía le liberaron.

Acusados de los supuestos delitos de secuestro y amenazas, los procesados se enfrentaban a una petición de seis años de prisión. Pese a ello, finalmente, se consiguió alcanzar un acuerdo por el que se fijó la citada pena de cárcel, al considerarles el Tribunal autores de un delito de detención ilegal. Asimismo deberán indemnizar a la víctima con 2.000 euros y no se podrán acercar a ella a menos de 300 metros durante cinco años.

Tras conocerse la resolución, los acusados, que estaban en prisión desde que se localizó a la víctima y se les detuvo, fueron puestos en libertad. Sus defensas habían solicitado esta medida, algo que el Tribunal, presidido por Juan Alberto Belloch, aceptó.