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El juez decano de Málaga, José María Páez, en su despacho.
El juez decano de Málaga, José María Páez, en su despacho. / Francis Silva

José María Páez: «Desde hace siete años mantengo que en Málaga hacen falta 30 juzgados más»

  • El representante de los magistrados en la capital se muestra especialmente preocupado por la situación de los Juzgados de lo Social

Arranca un nuevo año judicial. Desde hace unos días los pasillos de la Ciudad de la Justicia han recuperado su bullicio habitual. Se trata de un inicio de curso en el que volverán las macrocausas y en el que la capital acogerá importantes citas como el Congreso Nacional de Jueces Decanos. Mientras tanto, la situación de los juzgados en la capital preocupa al máximo responsable de los magistrados de Málaga, especialmente en la jurisdicción social, después de que en los últimos años se disparasen los asuntos registrados. La solución es bien conocida por José María Páez, juez decano de Málaga, que desde hace siete años insiste en la necesidad de dotar a la capital de 30 órganos nuevos.

-¿Cómo están los juzgados al inicio del año judicial?

-Estos primeros días hemos notado que se ha registrado una leve disminución del número de asuntos que entran en los juzgados respecto a la misma fecha del año pasado. Esto siempre viene determinado por un repunte de la actividad económica, ya que, a medida de que ésta va mejor, bajan los asuntos. En cuanto a la parte negativa, la tenemos muy detectada, ya que es la situación de todos los años. Son problemas como por ejemplo la falta de personal.

-¿Qué jurisdicción está peor?

-Estamos muy preocupados por la jurisdicción social, porque desde hace varios años experimenta un repunte del número de asuntos que no ha estado compensado con la creación de nuevos órganos. Venimos de un periodo de cinco años en los que el número de asuntos registrados ha sido tremendo y ese trabajo hay que sacarlo adelante. Sigue pendiente, ya que está muy por encima de la capacidad de respuesta que tenemos nosotros. Aun así, hay que decir que todas las jurisdicciones necesitan un refuerzo, pero la social es la que presenta la situación más preocupante.

-¿Qué refuerzo es el que haría falta para acabar con esta situación?

-Hace siete años que soy decano y entonces ya dije que hacían falta 30 nuevos juzgados. Sigo manteniendo esa cifra, que creo que es la necesaria para tener una Justicia de calidad en Málaga, que es lo que los ciudadanos se merecen. Hace por lo menos cuatro años que no se crea un nuevo órgano en la capital. Lo último es una transformación del Penal número 14 en Violencia sobre la Mujer a principios de año, lo que se hizo con la intención de reforzar estos últimos juzgados. Sin embargo, es algo virtual, ya que este órgano ha tenido que sacar primero adelante los 500 asuntos que tenía pendientes. Por ello, ha sido un refuerzo muy limitado y la aportación realmente se empezará a notar el año que viene.

-También ayudarían a mejorar esta situación que culminaran proyectos piloto como la mediación o los tribunales de instancia mercantil...

-En Málaga, cualquier innovación que se ponga en marcha con objeto de mejorar la Justicia va a recibir nuestro apoyo. Son proyectos piloto, ensayos, por lo que aún no se les puede exigir que tengan el resultado definitivo del futuro. Se trata de nuevas formas de trabajar que ponemos en marcha, como los tribunales de instancia mercantil, una iniciativa que acaba de empezar a funcionar. La idea con ello es que un órgano no vaya bien y otro mal, por las cuestiones que sea, sino que el funcionamiento sea el mismo. Ahora no hay dos jueces en cada juzgado, sino cuatro en uno. Esta idea se puede trasladar a otras jurisdicciones como en lo contencioso administrativo y supondrían una mejora para la Justicia.

-Otra de estas innovaciones en el funcionamiento de los juzgados ha sido el sistema Lexnet. ¿Qué tal está funcionando desde que se implantó en enero?

-Su puesta en marcha fue muy dificultosa. De hecho, en los 15 primeros días solo se registraron once demandas, mientras que hoy en día ya superamos las 55.400. Se han solventado múltiples problemas, como la formación de los usuarios, y en pocos meses ya se ha llegado a un nivel en el que estamos en disposición de empezar con el expediente digital. El papel cero es ya es una realidad, creando una nueva forma de trabajar más ágil y eficaz. Para la implantación del sistema, hay que reconocer el gran esfuerzo que han hecho todos los actores judiciales, como abogados, procuradores o los funcionarios, incluso el de la Junta de Andalucía.

-En este año judicial volverán a verse salas llenas de acusados por macrojuicios como el del 'caso Arcos'. ¿Qué opina de ellos?

-Exigen un gran esfuerzo para los órganos enjuiciadores. Aun así, hay que recordar que estos asuntos han pasado por los Juzgados de Instrucción, en los que siguen entrando grandes casos. Por ello reclamamos un mayor número de medios para poder afrontar este tipo de situaciones, pero los juzgados van a dar respuesta a este tipo de causas. Es nuestro trabajo y lo asumimos con responsabilidad.

-Otra cita importante es el Congreso Nacional de Jueces Decanos que se celebrará en Málaga en octubre...

-Será el 24, 25 y 26 de octubre, cuando acudirán a la capital unos 60 jueces representando a todas las capitales de provincia del país y de otras ciudades de un tamaño importante. El objetivo es analizar la situación de la Justicia, ver los problemas que tiene y proponer soluciones. Por ejemplo, la apariencia de politización de la Justicia, ya que existe confusión entre responsabilidad política y judicial. Vemos a los políticos acudir a los tribunales con asuntos puramente políticos, que se hubieran solucionado con una simple dimisión. El proceso penal se emplea para otros fines, pero no para disputas políticas.

-¿Se hablará en el congreso sobre esas reformas en Justicia que no acaban de salir adelante?

-Son muchas las reformas que deben realizarse para acabar con situaciones como la falta de control en la litigiosidad, ya que hoy en día todo se lleva a juicio. Por ello, hay que intentar buscar otras vías que no supongan una sobrecarga de los tribunales. Asimismo, la Planta Judicial es insuficiente y está mal repartida. La demarcación judicial que existe es del siglo XIX, cuando se tardaban tres horas en llegar de un sitio a otro, algo que hoy en día se hace en 15 minutos. Son necesidades que tendrían que quedar fuera del debate político. La Justicia no debe ser un arma arrojadiza entre los partidos y que cada vez que ente uno haga reformas estructurales. Apostamos por un pacto de estado, por el los políticos que tendrían que ponerse de acuerdo y financiarlo.