Diario Sur

El Gobierno no asumirá el soterramiento del tren del puerto y pide colaboración a la Junta y a los empresarios

El ministro de Fomento en funciones, Rafael Catalá, durante su visita al puerto de Málaga. :: fernando gonzález
El ministro de Fomento en funciones, Rafael Catalá, durante su visita al puerto de Málaga. :: fernando gonzález
  • El ministro de Fomento en funciones, Rafael Catalá, propone que «participen todos los interesados» en esta obra, valorada en 45 millones

Después de mantenerlo durante un lustro guardado en el cajón, el Ministerio de Fomento por fin ha desvelado su postura sobre el soterramiento del tren del puerto hasta la estación María Zambrano, una obra clave para potenciar el transporte de mercancías en el recinto malagueño que históricamente viene reclamando tanto el Puerto como el Ayuntamiento de Málaga. Aunque apenas lleve un par de meses en el cargo tras la marcha de Ana Pastor al Congreso y lo esté ocupando además de forma interina, el ministro Rafael Catalá dejó claro ayer que el departamento que dirige en funciones no tiene la más mínima intención de asumir en solitario su ejecución, cuyo coste ronda los 45 millones de euros. Sin dejar de reconocer la competitividad que ganaría el puerto con una actuación que «debería hacerse», el Gobierno apuesta por que a la hora de poner el dinero «participen todos los interesados». ¿Quiénes son? Pues, a su juicio, empezando por la Autoridad Portuaria, continuando por la Junta de Andalucía a través de los fondos europeos que pudiera conseguir y terminando por las empresas que operan en el puerto a través de una concesión.

«A veces pretendemos que las inversiones las financien los impuestos de los españoles, pero nosotros creemos en un modelo donde los que se benefician directamente aporten de una forma razonable los costes», afirmó Catalá después de la visita que realizó ayer al puerto en la que mantuvo un breve encuentro con los empresarios. «Nos han planteado la conveniencia de soterrar el último tramo (unos 700 metros) que atraviesa la ciudad y yo he pedido colaboración. Me parece que entre todos podemos encontrar un buen modelo de financiación de una infraestructura que sin duda es importante para el puerto y más todavía para la ciudad», comentó el ministro, quien solicitó a los privados que «se comprometan porque se generará más flujo y la entrada será más eficiente que el transporte por carretera y eso tiene que ser costeado por todos».

En cuanto a cuál sería la aportación de Fomento en este modelo de colaboración, Catalá tiró casi de trabalenguas para defender que «el Puerto de Málaga pertenece a Puertos del Estado (sociedad pública dependiente de Fomento) y el esfuerzo presupuestario-financiero que haga Puertos del Estado es el que hará el Puerto de Málaga».

¿El Ayuntamiento?

En definitiva, la única posibilidad que contempla el Gobierno a día de hoy para acometer el proyecto pasa fundamentalmente por la consecución de fondos europeos por parte de la Junta de Andalucía. Aún así, en la conversación que mantuvieron Catalá y el presidente de la Autoridad Portuaria, Paulino Plata, mientras caminaban desde el Pompidou hasta la sala donde esperaban los empresarios también surgió la posibilidad de pedir financiación al Ayuntamiento, fundamentalmente porque en el Puerto consideran «complicado» captar dinero privado. «Lo de los empresarios no lo veo porque tiene que haber un retorno garantizado a su inversión», reconoció Plata.

De esta forma, su planteamiento contempla financiar el 80% de las obras (36 millones) con recursos procedentes de la Unión Europea «independientemente de que los consiga la Junta o el Estado» y que los 9 restantes se los repartan a partes iguales Ayuntamiento de Málaga y Autoridad Portuaria, ésta última mediante la petición de un crédito al Fondo de Accesibilidad Terrestre Portuaria, que se nutre de las aportaciones de los puertos españoles y que se destina a la financiación de conexiones viarias y ferroviarias fuera de su zona de servicio pero necesarios para mejorar la accesibilidad a sus instalaciones. «El objetivo es ver de qué forma podemos arrimar todos el hombro», remarcó Plata.