Diario Sur

Trasiego en el hotel de Moneo

Recreación del hotel, que será explotado por la cadena Vincci, desde la trasera de Hacienda.
Recreación del hotel, que será explotado por la cadena Vincci, desde la trasera de Hacienda. / SUR
  • Empresarios se presentan ante el Ayuntamiento como nuevos socios mayoritarios del proyecto, pero desde la promotora niegan que se hayan producido cambios en su accionariado

Con la llegada del nuevo curso político, parece que algo empieza a moverse en el controvertido proyecto urbanístico para regenerar la zona de Hoyo de Esparteros, que incluye un hotel con la firma del arquitecto Rafael Moneo. Y no solo porque, como publicó este periódico el pasado lunes, su promotora, la unión temporal de empresas Braser II, haya puesto su objetivo más inmediato en intentar resucitar la actuación –que quedó herida casi de muerte el pasado mes de julio con el rechazo en bloque de los partidos de la oposición– para llevar a cabo un último intento de recabar fondos europeos Jessica que se esfumarán totalmente el próximo día 30. También porque en el Ayuntamiento se han registrado en las últimas semanas algunos movimientos de empresarios que dicen ser los nuevos socios mayoritarios de esta operación urbanística y se muestran dispuestos a sacarla adelante.

Según ha podido conocer este periódico, en los últimos días, han sido varios los contactos de estos empresarios con departamentos del Consistorio para interesarse por la situación en la que se encuentra el proyecto. Cabe recordar que el procedimiento administrativo para despejar el camino a la transformación de la zona de Hoyo de Esparteros quedó bloqueado el pasado 12 de julio en un consejo rector de la Gerencia Municipal de Urbanismo en el que los grupos políticos de la oposición, con mayoría de votos, rechazaron los últimos trámites pendientes para que la actuación pueda acometerse. En concreto, votaron en contra de la aprobación del proyecto de urbanización, pese a contar con los informes técnicos positivos, y a consecuencia de ello tampoco se llegó a abordar la licencia de obras para esta importante operación urbanística.

No obstante, en aquella sesión, quedó claro que estos trámites podrían volver a votarse en un nuevo consejo rector de Urbanismo que, con todo, el equipo de gobierno solo convocará en el caso de tener la certeza de que alguno de los grupos de la oposición variará el sentido de su voto. En ese sentido, resulta clave la posición de Ciudadanos, que estuvo sopesando la posibilidad de abstenerse y, con ello, desbloquear los trámites para el hotel, hasta el último momento. Finalmente, su portavoz, Juan Cassá, votó en contra, junto con PSOE, Málaga Ahora y Málaga para la Gente, ante las dudas de que la promotora pueda saldar la deuda económica de más de seis millones de euros que mantiene con el Ayuntamiento, según el convenio urbanístico asociado a esta singular operación.

Así, si fuera cierto que hay un nuevo movimiento empresarial dentro o fuera de la unión de empresas Braser II para reactivar el hotel de Moneo, lo primero que tendría que hacer es aportar algún aval o garantía económica de que se va a abonar la deuda que reclama el Consistorio y que dispone de un aplazamiento de pago hasta el próximo mes de diciembre. En definitiva, una vez culminados los expedientes para dar luz verde a las obras desde el punto de vista urbanístico, lo que falta es el paso de pagar o de hacer ver de forma inequívoca que la promotora va a abonar el dinero del convenio, más recargos e intereses, que es justo lo que piden los concejales del grupo de Ciudadanos para cambiar su voto en contra del mes de julio por una abstención que sí serviría para desbloquear los permisos, con el voto de calidad del alcalde, en el consejo rector de la Gerencia de Urbanismo.

No obstante, esta supuesta maniobra para sacar de la cuneta el proyecto del hotel de Moneo, rechazado por los partidos de izquierda y por la corriente ciudadana que se opone al derribo del edificio que albergó la pensión La Mundial, fue negada por el empresario José Luis López, gerente de la empresa Braser, quien, pese a no ser mayoritario en el reparto de acciones de la UTE que promueve el hotel, aseguró que mantiene los poderes para representar a la sociedad y que ostenta el derecho preferente de compra de las participaciones del proyecto. «No hay cambio de accionariado», afirmó ayer a SUR, al tiempo que reconoció haber tenido noticias de los contactos de esos empresarios con el Ayuntamiento, si bien apuntó que desconoce quiénes son.

¿Realmente el hotel de Moneo tiene nuevos dueños? ¿Algunos de sus socios han incrementado sus cuotas de participación en la sociedad y pretenden tirar del carro por su cuenta? Al parecer, varios inversores y empresas han rondado a los socios de Braser para comprar su parte del proyecto. ¿Han alcanzado su propósito? En las respuestas a estas preguntas podría estar la solución para que el proyecto para poner en valor la zona de Hoyo de Esparteros pueda ver la luz tras 16 años de estudios y trámites. A estas alturas de la historia, la salvación del hotel de Moneo depende de una cuestión económica: saldar o garantizar el pago de una deuda millonaria para despejar las dudas de Ciudadanos y que cambie su voto.